Independencia económica vs libertad financiera

INDEPENDENCIA POLÍTICA, INDEPENDENCIA ECONÓMICA Y LIBERTAD FINANCIERA.
 

Para México, en el año 2021, confluyen aniversarios de hechos históricos, que fueron determinantes en la formación económica, política y social de nuestra nación.
 
Por una parte los 700 años de la fundación de México-Tenochtitlán (13 de Marzo de 1325); los 500 años de la llamada caída  de  Tenochtitlán (13 de agosto caída Tenochtitlán)  y 200 años de la consumación de la Independencia de México (27 de septiembre de 1821). Hechos históricos que causan mucha controversia e inclusive peticiones diplomáticas poco atendidas. 
 
De lo que sí podemos estar plenamente seguros es la presencia de la dicotomía de dos procesos históricos, el proceso de dependencia y los posteriores movimientos para salir de esa dependencia, es decir la independencia. Uno de los motores determinantes de ambos movimientos sociales es la cuestión económica, es decir, algo que se busca primordialmente es la independencia económica, ya que este aspecto es a final de cuentas el que determina los grandes movimientos sociales y desde luego el desarrollo de una nación. Sin independencia económica no se puede hablar de un desarrollo.
 
A nivel individual, en las personas, sucede lo mismo, sin independencia económica no se puede concebir el desarrollo de una persona, aún cuando tal persona nazca en cuna de millones y con gran abundancia económica y se advierta ser el heredero de grandes fortunas. Ahora bien, por la misma condición inherente de las personas, todos empezamos con una inminente dependencia económica: la dependencia económica  familiar, es la primera dependencia que se nos presenta y es la primera que tenemos que trascender, si es que nos queremos desarrollar en todos los planos del ser humano.
 
Esta primera dependencia económica se rompe cuando una persona cubre todos sus gastos y es capaz de cubrir lo necesario, como se dice tradicionalmente: casa, vestido y sustento, pero tal independencia es sólo con relación a la situación familiar en primer lugar inherente al desarrollo humano, sin embargo, se termina una dependencia y se pasa inmediatamente a otra, aun cuando no se salga del seno familiar como suceden en las familias que ostentan negocios, ya sean estas informales cómo podría ser un modesto puesto en vía pública o un grande conglomerado que cotice en bolsa. 
 
La manera de romper con esa dependencia económica, es a través del trabajo, entendido a partir de la ideología judeo-cristiano, expresada en la frase que dicta que  debemos trabajar para ganarnos el “pan de cada día” . Dando origen a otro tipo de dependencia económica, de la cual nunca saldremos: la dependencia respecto al trabajo, etapa de la cual podríamos distinguir a su vez, dos periodos : el primero, el de la etapa “periodo de actividad” y el segundo, “el periodo de retiro”.  Periodos que son evidentemente interdependientes y diría que indispensable para el desarrollo integral de las personas, del mismo modo que ocurre con los países. 
 
 
Si bien es cierto que siempre dependeremos del trabajo, también es cierto que no todos tenemos el mismo trabajo o si se quiere decir de otra manera: no todas las personas se relacionan por igual con la fuente que les provee de Dinero. Marx, lo establece al decir que lo que determina las clases sociales es la situación frente a los medios de producción. 
 
Cuando decimos que no todas las personas trabajan de la misma manera, me estoy  refiriendo a dos grandes diferencias: por un lado están aquellas personas que no tienen prácticamente ningún control de sus ingresos, y por el otro, los que sí pueden influir en la manera de obtener ingresos, incluso algunos piensan que pueden determinar el volumen de tales ingresos. Esta distinción es importante ya que estaremos más cerca de obtener mayor libertad financiera en la medida en la que nos acercamos al control de la manera en la que obtenemos el Dinero.
 
A su vez, lo que determina la manera de obtener el Dinero, y con ello, la determinación del  mayor o menor grado de libertad, es el patrón de  creencias heredadas del sistema educativo predominante y adoptado por la generalidad de las familias, tal sistema nos trasmite que ir a la universidad y al salir hacer una carrera ya sea en el sector público o en el sector privado y llegar a ocupar altos puestos hasta jubilarnos con una buena pensión, es el caminoa seguir.
 
Sin embargo las personas que han logrado la conformación de una riqueza superior a la media y con ello han logrado la libertad financiera, son precisamente las personas que no trabajan por dinero, al contrario, quien trabaja por dinero, puede terminar por tener una vida llena de dificultades financieras, si es que no tiene educación e inteligencia financiera adecuadas.
 
Enfocarse en trabajar duro, dependiendo de una remuneración que otorga un patrón, implica una mentalidad de corto plazo y sobre todo, con un límite, el límite es el tiempo de trabajo. Este sistema de intercambio de tiempo por dinero es el que distingue a los ricos de los pobres, -y es una distinción trascendental- y consiste en que los ricos no intercambian tiempo por dinero ya que sus ingresos continúan  generando Dinero aún cuando no están trabajando, a diferencia, como ya se ha mencionado, a los que sus ingresos están en función de las horas empleadas en un determinado trabajo.
 
Cuando las personas son capaces de obtener Dinero a través de un “trabajo” que no les exige el empleo de su tiempo, es decir cuando no intercambias tiempo por dinero, se estaría en lo que Robert Kiyosaki denomina “hacer que el dinero trabaje para ti” 
 
La razón por la que no se puede obtener la libertad financiera a través del intercambio de tiempo por Dinero es por la sencilla razón de que dejas de ganar dinero en el primer instante que dejas de trabajar, ya sea porque eres sustituido por otra persona (esto implica que no eres dueño de los medios de producción) o porque ya no puedes trabajar y ya no puedes aportar tiempo.
 
De tal manera que una vez que has traspasado la primer frontera de la dependencia económica, de la que por nuestra naturaleza prácticamente nacemos con ella y nos iniciamos en el mundo del trabajo, queda, desde mi punto de vista uno de los mayores retos a los que puede aspirar una persona para el desarrollo máximo, el de obtener la libertad financiera.
 
Mientras que traspasar la barrera de la dependencia financiera, se rompe fácilmente, en cuanto se ingresa al mundo del trabajo, la obtención de la libertad financiera es una barrera que no es sencilla de obtener, podríamos decir que la mayoría de las personas pasan todo su vida, sin obtenerla, es más ni siquiera se plantean esta posibilidad. 
 
¿Cómo se podría obtener dicha libertad financiera? no hay recetas infalibles ni caminos establecidos, cada persona deberá “abrir brecha” hasta encontrarla, sin embargo lo que sí podemos es apuntar son algunos ingredientes que ayudarán a encontrar una mejor relación con el Dinero y en ese camino lograr la Libertad Financiera.
 
1.- Aumentan su educación financiera, leer  y tener claridad acerca de aspectos financieros y cómo funcionan en nuestras finanzas, aspectos conceptos como apalancamiento financiero, inversiones, riesgos financiero, acciones y valores, ETF, mercado de capitales 
trading, entre otros conceptos financieros.
 
2.- Visión de emprendimiento y capacidad para hacer negocios a través de sus ideas, cultivando en este proceso la capacidad de ser perseverante ante las adversidades y obstáculos que se presentan.
 
3.- Identificar potenciales negocios a partir de resolverle problemas a las personas, creando además fuentes de empleo y aportación de recursos a las finanzas públicas pagando impuestos.
 
Finalmente y no por ello menos importante, además de aprender cómo funciona el dinero, debemos saber cómo funcionamos nosotros frente al dinero.
 
 
 
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