¿Es viable que el gobierno distribuya Gas Bienestar? ¿puede bajar el precio del gas? ¿provocaría desabasto?

¿Es viable que el gobierno distribuya Gas Bienestar? ¿puede bajar el precio del gas? ¿provocaría desabasto?

El día 7 de julio el presidente López Obrador aseguró que su gobierno constituirá una nueva empresa que venda gas LP y aunque no ofreció los detalles de operación, lo primero que dio a conocer es su nombre y la llamó “Gas Bienestar”, la cual distribuiría cilindros de 20 y 30 kilos a un precio más económico (por abajo del precio de mercado). Sin embargo, esto se ve inviable e inoperable por muchas razones.
 
La idea de vender gas más barato es popular, a muchos les gustaría porque la realidad es que los precios de este energético se han disparado, al mismo tiempo su alto costo ha tenido mucho que ver con que haya subido la inflación desde hace semanas, la cual se estima que seguirá alta en lo que resta de este año y parte del 2022.
 
Sin embargo, justamente el precio tan alto del gas (que es lo que quiere combatir el presidente) es lo que no hace que no cuadren las cuentas para venderlo más barato en las actuales condiciones de generación y costo de este insumo en México.
 

¿Se puede vender Gas Bienestar más barato en México?

Por su puesto que se puede bajar el precio del gas LP, pero con sus respectivas consecuencias:
 
  • El gas LP es el más comprado por parte de personas de bajos recursos económicos.
  • Para empezar, 7 de cada 10 litros de gas LP que se venden en México se producen en el extranjero, y ese solo hecho ya lo hace caro, porque siempre que se trae un producto de afuera resulta más costoso.
  • Comprar el gas fuera de nuestras fronteras  es la base para fijar el precio adentro, es decir, el costo para el usuario final lleva cargado el gasto de su compra a empresas extranjeras (Estados Unidos principalmente).
  • Si se pretende vender Gas Bienestar por debajo de su costo de adquisición, distribución, transportación, etcétera, entonces se tendría que recurrir a un esquema de subsidios, es decir, inyectarle dinero público a una empresa gasera que no sería autosustentable y para que subsista se tendría que usar dinero de nuestros impuestos.
  • El gobierno del presidente necesitaría tener miles de camiones repartidores para acercar el producto a la población. Además requeriría decenas de miles de vendedores.
  • Una empresa así no se forma por “decretazos” presidenciales de la noche a la mañana, requeriría planeación, la cual se llevaría meses en el mejor de los escenarios y definitivamente no se estaría lista para octubre como aseguró AMLO.
 

Esto propone la Cofece:
Desde 2018, la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) ha propuesto varias soluciones al problema de los precios del gas:
 
Ha dicho que se debe abrir el mercado a nuevos competidores, pues parte del problema en el precio del gas LP tiene que ver con la colusión de empresas gaseras que se ponen de acuerdo para no competir entre sí fijando entre ellas prácticamente los mismos costos para los clientes.
 
Otra medida es que la distribución de cilindros de gas se haga por medio de la red de almacenes Diconsa, esas tiendas donde se distribuye la leche y donde se venden productos de la canasta básica a precios más bajos. Utilizar estas instalaciones sería más rápido y mucho menos costoso que crear una la empresa Gas Bienestar como quiere el presidente.
 
Una solución más es fomentar el uso de gas natural, es decir, crear condiciones para que empresas de este tipo quieran invertir en gas que llegue a las casas mediante ductos y no por cilindros y tanques estacionarios.
 
Una propuesta más que ofreció la Cofece es que los cilindros de gas puedan ser distribuidos en los supermercados y que ellos hagan las adecuaciones necesarias para que esto sea posible, de esta forma se podría hacer una distribución a nivel nacional, más rápida, que le restaría el monopolio a las actuales empresas gaseras.
 
 

Si el gobierno administra gas ¿puede haber desabasto?

El más claro ejemplo lo tenemos con el actual desabasto de medicinas, en donde el gobierno ofreció combatir el monopolio u oligopolio en la distribución de medicamentos, dijo que se haría una empresa del Estado para ello pero nunca se finiquitó, en tanto quienes padecen la falta de estos insumos es la población.
 
También tenemos un ejemplo todavía más cercano con otro energético: el desabasto de gasolina de 2019. Recordemos que en ese entonces y debido al huachicoleo, el gobierno dejó de utilizar las tuberías para la distribución de gasolina y en su lugar empleó pipas, las cuales resultaron insuficientes y ello contribuyó a la falta de combustible de inicios de ese año.
 
Los tiempos en los cuáles los gobiernos hacían empresas para satisfacer las distintas demandas de consumo de la población son cosa del pasado, actualmente da mejores resultados que sean los particulares los que se encarguen de esas tareas y que los gobiernos sean sus reguladores fuertes, cuiden los intereses de los consumidores y propicien condiciones de competencia que generen precios más bajos para la población.
 
En México casi siempre ocurre que cuando el gobierno administra una empresa lo hace mal, y si a ello sumamos la corrupción que ni esta ni otra administración han podido combatir, entonces podemos decir que esas son condiciones ideales para que cualquier empresa que se construya en nuestro país por parte del Estado resulte muy costosa en su creación, no sea autosustentable y acabe siendo carísima para el gasto público. La empresa Gas Bienestar acabaría utilizando dinero público que sería utilizado para mantenerla en operaciones, no podría crear sus propios recursos para subsistir. En México tenemos muchísimos ejemplos de empresas estatales que acabaron siendo solo gasto y un desastre administrativo.




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