Un mercado resiliente

La semana pasada dio por finalizada la temporada de reportes trimestrales correspondiente al 2T21 en México, para ser exacto, el martes 3 de agosto con el de Industrias Peñoles, S.A.B. de C.V. (BMV: PE&OLES *).

Como se avizoraba desde el principio, les fue muy bien a la mayoría de las empresas que forman parte del Índice de Precios y Cotizaciones (IPC); en términos más formales, S&P/BMV IPC, que, si bien hay una fácil base de comparación, hay algunas que crecieron respecto al 2T19. Adentrándonos en los números, de las 35 emisoras que componen el S&P/BMV IPC, el 61.8% superó el consenso, el 32.4% en línea, y el 5.8% restante, peor de lo que se esperaba, de acuerdo con un paper de Grupo Financiero Monex.

Gráfica 1. Cambios relativos del EBITDA, Ingresos y Utilidad Neta del 2T21 vs 2T20 de las emisoras del S&P/BMV IPC, excluyendo el sector de Servicios Financieros. Fuente: elaboración propia con información recopilada de reportes trimestrales.
Gráfica 1. Cambios relativos del EBITDA, Ingresos y Utilidad Neta del 2T21 vs 2T20 de las emisoras del S&P/BMV IPC, excluyendo el sector de Servicios Financieros. Fuente: elaboración propia con información recopilada de reportes trimestrales.


Gráfica 2. Cambios relativos del EBITDA, Ingresos y Utilidad neta del 2T21 vs 2T19 de las emisoras del S&P/BMV IPC, excluyendo el sector de Servicios Financieros. Fuente: elaboración propia con información recopilada de reportes trimestrales.
Gráfica 2. Cambios relativos del EBITDA, Ingresos y Utilidad neta del 2T21 vs 2T19 de las emisoras del S&P/BMV IPC, excluyendo el sector de Servicios Financieros. Fuente: elaboración propia con información recopilada de reportes trimestrales.


Recordemos que los reportes financieros, positivos o negativos, se ven influenciados por variables internas (corporativas) y externas (condiciones del mercado), además que, hasta la fecha, persiste el efecto base, lo cual eleva numerosas cifras en hasta 4 dígitos (como el caso de los grupos aeroportuarios) (Gráfica 1), para lo cual y con la finalidad de tener una mejor base comparativa, es importante comparar los desempeños de los periodos abril – junio de 2019 y 2021, permitiéndonos revisar cuáles empresas y en qué margen se han recuperado respecto a los niveles prepandémicos (Gráfica 2).

Sectorizando los reportes, el industrial y materiales fueron los que, en su mayoría, registraron un desempeño sobresaliente; en especial los subsectores de transportes, bienes de equipo, y materiales. De lado opuesto, el sector de productos de consumo frecuente mostró un desempeño no tan favorable.

¿Cuáles fueron los catalizadores en esta temporada?

  • Apertura económica más sólida, lo que se traduce en un mayor dinamismo en el consumo, sobre todo de bienes duraderos. 
  • Menores restricciones a la movilidad, reflejándose en mejorías en los niveles de tráfico aéreo, nacional e internacional.
  • Mejoría de las expectativas de crecimiento económico en los Estados Unidos de América, a raíz de la implementación de mayores paquetes de estímulo enfocados a planes de infraestructura, dándole cabida a la participación de diversas empresas mexicanas, principalmente a las del sector de materiales.
  • Incremento en los precios de los metales industriales y preciosos, elevando los márgenes de las compañías mineras.

Gráfica 3. Retornos acumulados del 30/31 de diciembre de 2020 al 30 de julio de 2021 de una lista selecta de 22 índices bursátiles. Fuente: elaboración propia con datos de Investing; S&P Dow Jones Indices; MSCI
Gráfica 3. Retornos acumulados del 30/31 de diciembre de 2020 al 30 de julio de 2021 de una lista selecta de 22 índices bursátiles. Fuente: elaboración propia con datos de Investing; S&P Dow Jones Indices; MSCI


Hablando de retornos, el S&P/BMV IPC con balance positivo anual al cierre de julio, de 15.43%, figura en el sexto lugar de una lista selecta de 22 índices bursátiles (Gráfica 3). Además, que cerró el séptimo mes del año cotizando por encima de las 50K unidades, significando una recuperación superior al 50% desde su mínimo registrado a raíz del crack de 2020 (la mitad de lo que la Bolsa estadounidense), acercándose cada vez más a registrar un nuevo máximo histórico, muy cerca de las 52K unidades.

Los aspectos fundamentales y técnicos nos avizoran de una posible ralentización del mercado mexicano, el cual, a diferencia de lo que se pensaría, ha sido muy resiliente; vuelva a ver las comparaciones del trimestre anterior respecto al mismo periodo de 2019.



La expectativa del consenso (mediana de 20 participantes) de la última Encuesta Sentimiento del Mercado AMIB – Agosto, de la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB), sitúa al S&P/BMV IPC en 52,250 unidades para el cierre del año, mismo nivel que en la encuesta anterior. Mientras que para el FTSE BIVA (mediana de 11 participantes), en 1,058 unidades, igualmente, sin cambios.

Independientemente de lo expuesto anteriormente, para quien participa en el mercado mexicano, es importante que tenga presente estos factores; sobre la mesa: la incertidumbre que está causando la variante Delta del COVID-19 en el panorama económico-financiero, dadas las posibles afectaciones que podría generar en el proceso de recuperación económica; las valuaciones adelantadas del mercado estadounidense; el levantamiento de los apoyos monetarios por parte de la Reserva Federal (FED), lo que se conoce como tapering; el GAP del Índice Nacional de Precios Productor (INPP) y el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), resultando en un incremento en los precios de los productos, y la continuidad de una política monetaria restrictiva en México, haciendo menos atractivas las valuaciones de las empresas. 

Antes de tomar una decisión, recuerde el siguiente adagio de Albert Einstein:

«Una persona inteligente resuelve los problemas. Una persona sabia los evita».
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