Francia aprueba un paquete fiscal de emergencia ante una crisis que ya deja a más de 1.500 gasolineras sin diésel o gasolina: "La situación todavía podría empeorar.Francia ha puesto en marcha medidas de emergencia a toda prisa para hacer frente a una inminente crisis de combustible, con los precios del diésel en máximos históricos y las estaciones de servicio quedándose sin existencias. Se estima que ya hay más de 1.500 gasolineras en situación de desabastecimiento en todo el país porque se han quedado sin diésel (la mayoría) o sin gasolina (una minoría). Francia, importador neto de petróleo y productos refinados, tiene serios problemas para hacerse con cargamentos de combustible en los mercados mayorista debido a la política interna (aplicada de forma voluntaria por TotalEnergies, pero con la coacción del Gobierno) de intentar mantener los precios topados. Como suele suceder cuando se imponen topes o límites a los precios, la consecuencia es la escasez.Con todo, el gobierno francés, con recursos limitados por unas cuentas públicas en constante desequilibrio, ha anunciado ayudas y subvenciones por valor de 450 millones de euros para hogares y empresas, con el fin de gestionar lo que el ministro de Finanzas, Roland Lescure, calificó como "una situación muy difícil y no deseada".Las medidas incluyen ayudas económicas directas para quienes utilizan el coche para trabajar, vales de energía para hogares de bajos ingresos y préstamos sin intereses para los pescadores, quienes bloquearon puertos la semana pasada en protesta por el aumento de los precios del combustible."Debemos seguir ayudando a nuestros conciudadanos que están en primera línea, que trabajan y cuyos costes de combustible han aumentado drásticamente", declaró Lescure en rueda de prensa.Los ataques perpetrados por fuerzas afines a Irán contra oleoductos y la costa de Arabia Saudí, junto a los ataques de Ucrania contra refinerías rusas (grandes productoras de diésel) han interrumpido el suministro de petróleo a Europa, elevando los precios de la gasolina y el diésel a sus niveles más altos desde que Donald Trump atacó a Irán el 28 de febrero.El precio medio del diésel en Francia se situó el lunes en 2,42 euros por litro, lo que supone un aumento de más de 10 céntimos en la última semana. La gasolina sin plomo ha subido hasta los 2,19 euros por litro. Las compras por pánico se han extendido por todo el país, dejando a una quinta parte de las estaciones de servicio francesas sin al menos un tipo de combustible.TotalEnergies limita precios y sufre escasezLas estaciones de TotalEnergies, que limitan los precios a 2,25 euros por litro para el diésel y a 1,99 euros para la gasolina, son las que más sufren la escasez. Las estaciones de servicio independientes han visto caer la afluencia de clientes entre un 20% y un 40%, ya que los automovilistas optan por acudir a Total.Lescure insistió en que "no hay problemas de suministro", pero añadió que "Debemos prepararnos para un posible empeoramiento de la situación... La incertidumbre sigue siendo elevada". El gobierno francés ya había permitido a los distribuidores de combustible reponer las existencias de las estaciones vendiendo "diésel de mezcla de verano" (menos resistente al frío) durante dos semanas más allá de la fecha límite habitual del 1 de noviembre.Los ministros también han prorrogado hasta finales de año las medidas de apoyo introducidas en abril. Estas subvenciones, que oscilan entre los 15 y los 35 céntimos por litro, están dirigidas a sectores con un alto consumo de diésel, como la agricultura, la pesca y la construcción. Esto se produjo tras una oleada de huelgas y protestas la semana pasada contra el aumento de los precios del combustible, incluido el bloqueo de puertos franceses por parte de pescadores indignados.eleconomista.es