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Valentin

Se registró el 28/06/2006

Sobre Valentin

Escucha y aprende de la experiencia de personas experimentadas aunque no compartas sus comentarios, pero nunca te sumes a sus predicciones ni visiones de futuro sobre los mercados sin crítica propia al respecto; pues prácticamente todo experto tiene un enfoque singular y parcial (incompleto) sobre el comportamiento futuro de los mercados, y pueden no haber considerado factores exógenos que pueden influenciar acontecimientos de futuro y consecuentemente la trayectoria de tendencias de mercado.

"Be great at what you do"...Talmud www.rankia.com/6128763 http://bit.ly/2wDbccQ
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Valentin 23/09/26 09:34
Ha respondido al tema Mi estrategia 20/20 con el oro: Cómo preparar la "pólvora seca" para el próximo gran crash bursátil
 ¡Hola de nuevo, Miguel! Qué gran contra réplica. Me sirve para precisar exactamente el marco temporal y mental desde el que ejecuto esta estrategia, que dista mucho de ser un movimiento bajista improvisado de corto plazo. Te comento cómo encajan tus tres puntos en mi hoja de ruta real:1. Plusvalías latentes, liquidez y la "anticipación al cuadrado" de KostolanyEs totalmente cierto que el oro sufrirá volatilidad en el shock inicial porque el mercado venderá lo que tenga liquidez. Sin embargo, mi punto de partida cuenta con un colchón importante: es una posición construida desde hace muchos años que arrastra plusvalías latentes sumamente significativas. Cuando el pánico llegue, no estaré comprando arriba, sino gestionando un búnker ya consolidado.Al no conocer la fecha del crash, preferí el oro frente a la renta fija a corto plazo por una razón que el maestro André Kostolany explicaba a la perfección: la necesidad de "anticiparse a la anticipación de los demás" (la anticipación al cuadrado). No importa lo que uno piense racionalmente en frío, sino entender cómo va a reaccionar la masa y actuar antes. Cuando compramos oro de forma prematura, el consenso de mercado suele mirarte como a un "meme"; pero cuando la masa entra en pánico y corre en tropel a refugiarse en el metal, nosotros ya nos hemos llevado toda la subida y miramos la barrera desde una posición de absoluta ventaja. Cada uno debe proceder según su perfil, y en mi caso, esta es la forma en la que gestiono mis inversiones.2. El método de los tres disparos de Kostolany frente a los porcentajes fijosRespecto al gatillo en escalera, tu idea de los tercios automáticos por porcentajes es muy limpia analíticamente, pero mi escuela operativa vuelve a ser la de Kostolany. Él no operaba con frías reglas matemáticas de caída (como un −20% o −30%), sino en base a tres disparos psicológicos: ejecutaba los dos primeros de forma escalonada durante la capitulación (en pleno cuchillo cayendo) y reservaba el tercer disparo para cuando el mercado ya daba síntomas reales de recuperación.Asumo por completo que acertar el punto de giro exacto es imposible, pero esta metodología por fases de sentimiento de mercado me resulta mucho más fiel a la realidad del suelo de un crash que los fraccionamientos puramente matemáticos.3. El coste de oportunidad, la devaluación fiat y la perspectiva global del TalmudSobre el coste de oportunidad de mantener un 40% fuera de la renta variable tradicional, mi lectura macroeconómica es clara: el dinero fiat tiende intrínsecamente a depreciarse frente al oro a largo plazo, y el ritmo actual de endeudamiento global de los Estados no hace más que acelerar esa pérdida de poder adquisitivo a pasos agigantados. Por lo tanto, no veo el oro como un activo estéril que me penalice temporalmente. Esta posición no busca únicamente el oportunismo táctico; es el núcleo duro de una cartera antifrágil diseñada para salir viva de cualquier crisis monetaria.Pero para entender la foto completa, hay que abrir el angular de mi gestión patrimonial: esta estrategia de valores es solo un pilar de una estructura basada en los tres tercios del Talmud (tierras, negocios y reservas). Actualmente, mi posición en inmuebles físicos supera con creces a la cartera de valores. Aún no he procedido a realizar el reequilibrio para posicionarme de forma totalmente neutra como dicta el Talmud, pero tengo muy presente un factor crítico: cuando se pretende vender inmuebles en momentos de zozobra, es cuando uno realmente se da cuenta del verdadero y crudo significado de la iliquidez. De ahí que mi bloque defensivo en oro tenga aún más sentido para compensar ese ladrillo que no se puede mover rápido.¡Un abrazo fuerte, Miguel! Da gusto debatir con este nivel. Valentin
Valentin 23/09/26 04:47
Ha recomendado ¿Inflación o deflación? El debate del hilo de Margrave de Miguel Arias
Valentin 23/09/26 04:47
Ha comentado en el artículo ¿Inflación o deflación? El debate del hilo de Margrave
 Hola Miguel. En primer lugar, quiero agradecerte este magnífico ejercicio de arqueología financiera. Sintetizar la complejidad de un hilo legendario como el de Margrave y extraer lecciones pausadas en un mundo de análisis inmediatos es un trabajo encomiable.Como bien apuntas, los escenarios económicos deben servirnos como mapas de navegación y nunca como apuestas a ciegas. Al leer tu retrospectiva sobre la secuencia que expuse en su día, me gustaría aportar un matiz esencial sobre cómo entiendo este proceso hoy en día:La secuencia no es un suceso de corto plazo, sino un ciclo de muy larga duración. Bajo mi punto de vista, actualmente seguimos atrapados en las fases iniciales de ese gran ciclo. La inmensa creación de dinero por parte de los bancos centrales provocó, durante más de una década, una "inflación de toda clase de activos" (bienes raíces, acciones), mientras se gestaba un sobreendeudamiento colosal.A fecha actual, a mi juicio, nos toca transcurrir por un periodo temporal de estanflación. Una suerte de 'confiscación silenciosa' de bienes y pérdida constante de poder adquisitivo para la población general. Desconozco cuánto tiempo le queda a esta fase, pero la historia nos enseña que el peso insostenible de las deudas acaba abocando a la economía, tarde o temprano, a una crisis profunda que conduce de golpe a la Deflación por destrucción de crédito.Es cierto que, históricamente, la deflación extrema y el descontento social han sido el caldo de cultivo de conflictos y guerras. Como no puedo ver el futuro, hoy en día no me atrevo a mirar más allá de las previsibles protestas y salidas a la calle de los ciudadanos ante la asfixia económica. Y aunque la teoría clásica dicta que tras el colapso social la respuesta política desesperada suele ser la hiperinflación y la reforma monetaria, los acontecimientos no tienen por qué repetirse de forma matemáticamente exacta.La gran lección que nos deja el hilo de Margrave, y que tu artículo recoge a la perfección, es que la cartera bien construida no debe intentar adivinar el año exacto del colapso, sino estar preparada para protegerse de la confiscación silenciosa de hoy y de las turbulencias sistémicas del mañana.Un saludo muy cordial a ti y a toda la comunidad de Rankia.Valentin 
Valentin 21/09/26 13:58
Ha publicado el tema Mi estrategia 20/20 con el oro: Cómo preparar la "pólvora seca" para el próximo gran crash bursátil
Valentin 21/09/26 07:32
Ha recomendado Firmo la convergencia, Valentin. La minera vende oro y sufre sus costes; el de Miguel Arias
Valentin 21/09/26 04:34
Ha respondido al tema Al oro hay que ponerle "deberes": ¿Qué función cumple realmente en tu cartera de inversión?
 Hola, Mimoso. Totalmente de acuerdo contigo en la premisa de fondo. Históricamente, el oro ha demostrado ser el dinero definitivo por una razón muy simple: es el único activo monetario que no es la deuda de nadie ni depende de la promesa de un Banco Central o un gobierno. En el larguísimo plazo, el papel moneda tiende a cero y el oro mantiene su poder adquisitivo. Es un refugio incontestable.Ahora bien, para los que intentamos gestionar una cartera en el día a día y ayudar a los compañeros de la comunidad con menos tiempo, me gusta llevar esta idea al terreno de la cruda realidad histórica y operativa. Cuando decimos que es un "activo refugio", debemos entender la dimensión exacta de ese refugio:1. El refugio humanitario y de supervivencia (Fuera del sistema):La historia financiera nos enseña que cuando la divisa de un país se rompe por completo debido a un colapso institucional o hiperinflacionario, el resto del mundo deja de aceptar ese papel moneda. Con una divisa rota no se puede importar nada del extranjero. Históricamente, ha sido el oro (tanto a nivel estatal como el custodiado de forma privada en enclaves seguros) el que ha permitido a los ciudadanos comprar lo más crítico, como alimentos o medicamentos esenciales en el exterior. Ese es el verdadero "búnker patrimonial" de última instancia. No busca rentabilidad; busca salvaguardar la vida y la dignidad cuando el sistema colapsa.2. El refugio financiero (Dentro del sistema):Si en lugar de lo anterior compramos el oro a través de un ETF o ETC digital que cotiza en nuestro bróker habitual, estamos buscando un refugio puramente financiero. Nos protege de la pérdida de poder adquisitivo diaria (degradación monetaria) y nos da una liquidez fantástica para aprovechar de forma oportunista las caídas de la bolsa. Pero no olvidemos que sigue estando dentro del circuito informático y legal del sistema tradicional.Por eso insisto tanto en que al oro hay que ponerle "deberes" y asignarle un porcentaje moderado (entre el 0% y el 10%). Un inversor particular no debe comprarlo por un impulso de pánico transitorio inducido por las noticias del telediario. Debe decidir con la mente fría qué tipo de protección busca: si busca un seguro de vida patrimonial a nivel global o si busca una herramienta táctica y líquida para potenciar su cartera de inversión cuando los mercados financieros se tambaleen.¡Un saludo y gracias por aportar tu píldora de sensatez al debate! Valentin
Valentin 20/09/26 09:32
Ha comentado en el artículo Invertir en oro: ¿refugio eterno o quimera amarilla?
 ¡Qué brillante réplica, querido Miguel! Da gusto debatir contigo porque siempre aportas ese punto de lucidez técnica que eleva el nivel de la comunidad.Acepto y aplaudo tu enmienda sobre los vehículos, pero déjame que recoja el guante para afinar el tiro, porque has tocado un terreno que me apasiona. Cuando en otras ocasiones he expuesto mi visión sobre la exposición al oro, me gusta estructurarla sobre tres pilares muy diferentes: dos ligados directamente al precio spot del metal (físico y ETCs) y uno ligado al valor empresarial.Y es en este último bloque donde yo suelo trazar una línea roja muy clara que nos lleva a "animales" financieros completamente distintos: las mineras tradicionales frente a las compañías de Streaming y Royalties (como Franco-Nevada).Como bien adviertes, las mineras sufren la inflación de sus propios costes operativos (energía, salarios, huelgas) y en un shock de liquidez caen con la bolsa. Pero las compañías streamers juegan en otra liga. Su negocio consiste en financiar por adelantado a los mineros con capital inicial para asegurar contractualmente la compra de un porcentaje de la producción futura de oro a un precio fijo y fuertemente descontado.Mi tesis de inversión actual, basada en la evidente degradación monetaria y el alto endeudamiento que obligará a los estados a incrementar sistemáticamente la liquidez (la M2), encaja a la perfección con este modelo. Financiar hoy a las mineras con una moneda fiat que se devalúa a pasos agigantados, a cambio de recibir oro físico mañana a un precio pactado e inmune a los costes operativos de la mina, me parece el negocio definitivo para los tiempos presentes y futuros.De algún modo, esta estrategia me recuerda a la genialidad del magnate alemán Hugo Stinnes durante la hiperinflación de Weimar en 1923. Stinnes, apodado "El Rey de la Inflación", se hizo inmensamente rico tomando créditos masivos en papel moneda devaluado para adquirir activos reales (especialmente minas de carbón y acero) cuyas deudas se licuaron hasta valer cero, mientras él retenía la propiedad del activo tangible. Salvando las distancias temporales, los streamers ejecutan un arbitraje similar: entregan divisa fiat inflacionaria a cambio de flujos de valor real imperecedero.Por eso, compartiendo contigo la enorme ventaja fiscal del régimen de traspasos de los fondos UCITS en España para ejecutar la rotación táctica, en mi radar tienen preferencia los vehículos que ponen el foco en el streaming por encima de la minería tradicional.¡Un fuerte abrazo, Miguel, y gracias por obligarme a sacar el bisturí financiero! Valentin
Valentin 20/09/26 09:29
Ha recomendado Gracias, Valentin. Y ya que tú te has retratado, me retrato yo, porque mi de Miguel Arias
Valentin 20/09/26 04:53
Ha publicado el tema Al oro hay que ponerle "deberes": ¿Qué función cumple realmente en tu cartera de inversión?
Valentin 20/09/26 03:50
Ha comentado en el artículo El dólar no fue destruido ni EEUU ha dejado ser la referencia.
Sobre el debate del oro, acaba de escribir un gran artículo Miguel Arias, en el que acabo de exponer y sintetizar mi opinión sobre el oro en el mensaje #2.Naturalmente toda opinión distinta es muy respetable.Saludos,Valentin
Valentin 20/09/26 03:38
Ha recomendado Invertir en oro: ¿refugio eterno o quimera amarilla? de Miguel Arias
Valentin 20/09/26 03:37
Ha comentado en el artículo Invertir en oro: ¿refugio eterno o quimera amarilla?
 ¡Enhorabuena por el artículo, querido Miguel! Qué delicia de ejercicio arqueológico has hecho rescatando este debate de la "Encuesta Margrave". Me veo obligado a asomar la cabeza por aquí, ya que me citas amablemente, para ordenar mis propias ideas y matizar cómo veo este dilema hoy, tantos años después de aquel mensaje mío de 2013.Si te soy sincero, Miguel, con el tiempo he aprendido que el error en el debate del oro suele ser tratarlo como un bloque homogéneo. Para mí, la clave está en trazar una línea divisoria muy clara: una cosa es el oro fuera del sistema y otra el oro dentro de él.1. El oro fuera del sistema (Gestión patrimonial pura):Hablo del oro físico puro y duro, el que permanece lejos de los ojos del Estado, a menudo heredado de abuelos a nietos. Para mí, esto no es una inversión ni pertenece a una cartera financiera. Su liquidez es baja y su fin no es comerciar en el día a día. Como bien apunta la historia económica, en episodios extremos de hiperinflación —como la de Weimar en 1923—, el día a día se resuelve con trueque y apoyo vecinal; el oro físico se guarda para el final de la tormenta. La bibliografía nos demuestra que es entonces cuando una onza te permite adquirir un piso entero a precio de saldo. Es un preservador de riqueza intergeneracional, un seguro de última instancia.2. El oro dentro del sistema (ETFs/ETCs respaldados):Aquí pasamos al terreno financiero y líquido. ¿Es necesario tenerlo siempre? En absoluto. En un entorno macroeconómico saludable, con inflación bajo control y Estados con un endeudamiento razonable, tener oro en la cartera de inversión es pagar un coste de oportunidad inaceptable frente al poder del interés compuesto de la renta variable.Sin embargo, el escenario cambia por completo cuando entramos en una dinámica de represión financiera, degradación monetaria y deudas públicas globales desbocadas e imposibles de refinanciar con normalidad. En un contexto así, que ya veíamos venir hace años, incorporar ETFs de oro cobra todo el sentido del mundo. Pero ojo, no lo hago por dogma, sino por dos funciones muy tácticas: protección ante la pérdida de poder adquisitivo del dinero fiat y, sobre todo, oportunismo. Un ETF de oro líquido es munición de alta calidad para rotar ese capital hacia empresas excelentes cuando las bolsas sufran capitulaciones severas y caigan a plomo.Al final, amigo Miguel, creo que en los mercados no deberíamos ser excesivamente dogmáticos. Ni gold bugs radicales ni detractores absolutos. Pienso a menudo en los grandes maestros: al mismísimo Warren Buffett le horroriza el oro por no ser un activo productivo, pero no le tembló el pulso para comprar un tercio de las reservas mundiales de plata entre 1997 y 1998 cuando vio un desequilibrio brutal entre oferta y demanda. Y a André Kostolany tampoco le entusiasmaba el metal, pero dejó escrito que cuando la historia te pone delante una oportunidad de compra tan evidente, sería de necios no aprovecharla.Mi posición actual es esa: el oro no es una religión; es una herramienta de control de riesgos y una magnífica reserva de liquidez estratégica si se sabe ponderar (entre el 0% y el 10%) según el viento macroeconómico que sople.¡Un fuerte abrazo y gracias por mantener viva la auténtica sabiduría de nuestra comunidad! Valentin
Valentin 19/09/26 06:24
Ha comentado en el artículo El dólar no fue destruido ni EEUU ha dejado ser la referencia.
 Tienes toda la razón, Diner777, has dado en el clavo de la psicología económica. De hecho, si Kostolany estuviera hoy aquí, te daría la razón a medias y luego añadiría un matiz de los suyos. Él decía que el oro es «el rey de los metales, pero el esclavo de la psicología».Es verdad que el oro comparte con el Bitcoin y el dólar esa condición de "religión": valen porque todos nos hemos puesto de acuerdo en que valen. La cita de Buffett que mencionas es demoledora y real; económicamente, un lingote guardado en una bóveda no produce dividendos, ni cupones, ni inventa nada. Es un activo improductivo.Sin embargo, desde la perspectiva de la historia financiera, Kostolany marcaría una gran diferencia entre estas tres "fes":1. La fe en el Oro tiene 5.000 años de test de estrés: A diferencia del Bitcoin o de las divisas fíat modernas (que caen y desaparecen), el oro ha sobrevivido a la caída del Imperio Romano, a dos guerras mundiales y a docenas de hiperinflaciones. No sube por su utilidad en la electrónica; sube porque es el único activo que no tiene "riesgo de contrapartida" (no depende de que un gobierno o una empresa quiebre). Su fe está basada en el miedo ancestral de la humanidad.2. La fe en el Bitcoin es tecnológica y especulativa: Kostolany, que era un amante de las burbujas históricas (como la de los tulipanes en Holanda), probablemente vería al Bitcoin como el instrumento perfecto para los "temblorosos" de nuestro siglo. Diría que su fe actual está movida por la codicia de ganar dinero rápido ("mientras se siga comprando, seguirá subiendo"), más que por una necesidad de refugio sistémico. Para él, el Bitcoin carece de la "pátina del tiempo" que tiene el oro.3. La fe en el Dólar es una fe impuesta por las armas y el comercio: El dólar no necesita 5.000 años de historia porque tiene algo mejor: todo el petróleo del mundo, las materias primas y las mayores empresas del planeta (las Apple, Nvidia o Microsoft que mencionaba el artículo de Rankia) se facturan y se pagan en dólares. Si quieres participar en el comercio global, estás obligado a pertenecer a la "iglesia del dólar".Así que, como bien dices, todo es una cuestión de fe. Pero mientras la fe del Bitcoin es una apuesta de futuro y la del oro es un refugio contra el fin del mundo, la fe del dólar es una necesidad práctica del día a día. Por eso, cuando llega el pánico y las bolsas caen, la gente vende sus Bitcoins para conseguir dólares, y los bancos centrales mueven su oro (como Países Bajos) para tener la liquidez que solo las grandes divisas ofrecen. Saludos,Valentin
Valentin 18/09/26 03:20
Ha recomendado Re: Represión financiera y bonos flotantes: ¿Escudo real o trampa de valor? de Miguel Arias
Valentin 18/09/26 03:07
Ha comentado en el artículo El dólar no fue destruido ni EEUU ha dejado ser la referencia.
Buenos días, es un libro descatalogado, por lo que hay que buscarlo de segunda mano (lo he mirado y no encuentro nada).  Probablemente lo encuentres en la biblioteca pública de tu ciudad.Kostolany escribío sus libros en Alemán. Si sabes alemán lo puedes comprar en amazon alemania https://www.amazon.de/was-macht-Dollar-Andr%C3%A9-Kostolany/dp/343015636XSaludos,Valentin
Valentin 17/09/26 12:14
Ha recomendado Otra visita ilustre, como siempre un placer verte por aquí Valentín, otra de de theveritas
Valentin 17/09/26 08:22
Ha comentado en el artículo El dólar no fue destruido ni EEUU ha dejado ser la referencia.
 Para aportar una perspectiva más y/o diferente al debate, creo que vale la pena rescatar la figura y el pensamiento de André Kostolany. Para quienes no lo conozcan, Kostolany (1906-1999) fue uno de los especuladores e inversores más brillantes y experimentados del siglo XX. A lo largo de sus más de 90 años de vida, vio absolutamente de todo: la reconstrucción e hiperendeudamiento de la Europa de posguerra y, de manera muy especial, el colapso del sistema de Bretton Woods en 1971, cuando Estados Unidos rompió la convertibilidad del dólar con el oro por culpa de los costes de la guerra de Vietnam. En ese momento, todos los "expertos" matemáticos profetizaron el fin definitivo del billete verde. Se equivocaron por completo.A finales de los años 80, plasmó toda esta experiencia en su libro «¿Y qué hace el dólar? En el laberinto de la especulación con divisas». Su tesis central sigue siendo asombrosamente válida hoy en día para analizar las supuestas "amenazas" actuales que tanto nos preocupan:Sobre la venta de bonos de China y Japón: Kostolany recordaba que el mercado de divisas es pura psicología y flujos de oferta y demanda. Si grandes potencias asiáticas reducen sus Treasuries por estrategia política o para defender sus propias monedas, inundan el mercado de "papel". La respuesta del sistema es puramente mecánica: EE. UU. se ve obligado a ofrecer rendimientos atractivos (con la Fed situando los tipos en el 3,75%) y el capital privado global vuelve a devorar dólares para capturar ese interés libre de riesgo. El ciclo se autorregula.Sobre los movimientos del oro (como el traslado de Países Bajos a Londres): Desde la óptica de Kostolany, esto no es un síntoma de desconfianza estructural en el dólar, sino un movimiento puramente psicológico de búsqueda de liquidez táctica frente al riesgo geopolítico. Londres es el mercado físico de oro más líquido del mundo; tener el metal allí permite convertirlo en dinero en efectivo de manera instantánea si surge una emergencia. Es una jugada defensiva de supervivencia rápida, no el fin del sistema comercial basado en el dólar.Kostolany siempre defendió que el dólar no opera bajo la lógica de las matemáticas macroeconómicas, sino bajo una especie de "fe o religión universal". Afirmaba que, por muy mal que esté la economía estadounidense, el dólar siempre gana por defecto porque el mundo carece de una alternativa real que inspire la misma confianza psicológica a gran escala.Por eso, su conclusión ante el panorama actual sería muy clara: ante un hipotético crash financiero tradicional, las teorías económicas se apagan y se enciende el instinto de supervivencia de las masas. En el momento del pánico, el mercado no mirará el déficit de Washington; buscará la liquidez más profunda y aceptada del planeta. Y ahí, nos guste o no, el dólar seguirá siendo el refugio definitivo. Saludos,Valentin
Valentin 17/09/26 06:40
Ha respondido al tema Represión financiera y bonos flotantes: ¿Escudo real o trampa de valor?
¡Un matiz que se me quedaba en el tintero, Miguel, y que creo que te resultará muy interesante para el debate!Mencionabas que utilizas el oro como escudo contra la inflación. Sin embargo, si acudimos a la evidencia histórica y a la literatura académica (pienso, por ejemplo, en el célebre estudio de Claude Erb y Campbell Harvey, "The Golden Dilemma"), los datos demuestran que la correlación del oro con la inflación a corto plazo es sorprendentemente baja. En ciclos de meses o pocos años, el oro no funciona como un termómetro fiel del IPC; de hecho, si los bancos centrales suben los tipos con fuerza para frenar los precios, el oro puede sufrir por el coste de oportunidad.Por eso, en mi estrategia, yo no lo utilizo en absoluto como una cobertura contra la inflación coyuntural. A mi juicio, su verdadero valor radica en ser una defensa radical contra la degradación monetaria a largo plazo, la escasez física y la pérdida de confianza en el sistema fiduciario.El oro no brilla porque suba el pan este trimestre, sino porque la impresora de billetes fiat degrada el valor real de las divisas de forma crónica. Mientras que la inflación ordinaria la cubro con el pricing power de las empresas de calidad (IS3Q y BRK.B), el oro dentro del sistema (ZGLDHC) y los streamers los mantengo estrictamente como un búnker de liquidez asimétrica ante el agotamiento del modelo monetario, listos para ser mi "pólvora seca" cuando las costuras del sistema bursátil se tensen demasiado.Por si os apetece profundizar en esa desconexión matemática entre oro e inflación a corto plazo, os recomiendo encarecidamente la lectura del estudio de Erb y Harvey; es una joya académica que cambia por completo la forma de entender el metal.¡Otro abrazo!Valentin
Valentin 17/09/26 03:59
Ha recomendado Re: Represión financiera y bonos flotantes: ¿Escudo real o trampa de valor? de Enrique Roca
Valentin 17/09/26 03:45
Ha respondido al tema Represión financiera y bonos flotantes: ¿Escudo real o trampa de valor?
 ¡Hola, Enrique! Qué inmensa alegría leerte por aquí y qué honor contar con tu visión y tus años de experiencia en las trincheras del mercado.Como siempre, tus reflexiones van directas al núcleo de la inversión sensata: la planificación financiera, la diversificación y el control de costes son los verdaderos pilares para sobrevivir a cualquier escenario.Comparto plenamente contigo que la represión financiera es una constante histórica (y lo que comentas de la no actualización de las bases imponibles es, de hecho, otra de sus formas más letales y silenciosas de confiscar riqueza). También suscribo al 100% que los activos reales deben constituir la base indestructible de cualquier cartera que aspire a batir al papel moneda a largo plazo.Donde creo que nuestros caminos se bifurcan sutilmente —y ahí radica la riqueza de estos debates en Rankia— es en el papel de la renta fija flotante, especialmente en el segmento del High Yield (HY).Entiendo perfectamente tu argumento: históricamente el High Yield ofrece rentabilidades parejas a la bolsa y los flotantes corporativos con colateral (Senior Secured) tienen tasas de recuperación muy altas (ese 60% que mencionas) en caso de impago. Sin embargo, bajo el prisma de la tesis que planteo para este ciclo concreto, le veo un peligro: en un escenario de estanflación severa y tipos altos generalizados, el High Yield flotante traslada toda la presión del coste de financiación directamente al balance de empresas que, por definición, ya están muy endeudadas. Para mí, eso introduce una correlación peligrosa con la renta variable en el peor momento posible (un shock de liquidez).Como bien dices, mientras exista el Estado y este pueda subir impuestos, las crisis pasarán. La clave está en cómo queremos transitar el puente de la crisis. En mi caso particular, prefiero delegar esa función de "caza de rendimientos" y gestión de colaterales en la trinchera de efectivo de estructuras como Berkshire Hathaway, o mantener la liquidez activa en los modelos de royalties, evitando asumir el riesgo de crédito directo de la renta fija corporativa de baja calificación.Es la belleza de la inversión: diferentes mapas para navegar el mismo mar de la represión financiera.¡Un fuerte abrazo, Enrique, y gracias por pasarte a aportar tanta perspectiva! Valentin
Valentin 17/09/26 03:37
Ha respondido al tema Represión financiera y bonos flotantes: ¿Escudo real o trampa de valor?
 ¡Hola, Miguel! Qué lujo de comentario y qué nivel le aportas al hilo. Te agradezco enormemente el desglose; suscribo cada una de tus palabras. Has dado en el clavo con una distinción vital: el bono flotante te indexa, por diseño y con puntualidad, al lado perdedor de la desigualdad de la represión. Es, como bien dices, un escudo nominal con fuga real incorporada.Aprovechando que has abierto el fuego con esas tres grandes preguntas, me mojo yo también y comparto mi humilde perspectiva:Respecto a la (1) (¿Bonos flotantes en cartera?):No los tengo actualmente. Curiosamente, la última vez que los utilicé fue a finales de los años 80 aquí en España. En aquel momento observé que los depósitos bancarios tradicionales no actualizaban el tipo de interés (o lo aplazaban demasiado en el tiempo) al ritmo que cambiaba el interbancario de la época. Para esa ineficiencia temporal de hace décadas sirvieron, pero en el escenario actual de represión profunda coincido contigo en que su función queda totalmente redundante frente a herramientas más simples de liquidez.Respecto a la (2) (¿Qué porcentaje de oro y en qué formato?):Aquí creo que debemos separar el tablero en dos vertientes muy distintas. Por un lado, está el oro puramente fuera del sistema (el físico en mano), que tiene una liquidez compleja hoy en día debido a las restricciones legales y de blanqueo de capitales; a mi juicio, si se tiene, no debe venderse nunca y debería quedar fuera de la contabilidad de la cartera de inversión (pertenece a la planificación patrimonial de última instancia).Por otro lado, está el oro dentro del sistema. Los ETFs/ETCs de oro físico con réplica son muy líquidos, pero en un escenario de represión hipercoercitiva sufren cierto riesgo de "intervención" o corralito normativo. Ahí es donde los streamers y las mineras (acciones) ofrecen un escudo diferente: son jurídicamente más difíciles de confiscar. Respecto al porcentaje, el rango del 5-10% que comentas se ajusta muy bien a un perfil estándar, aunque sospecho que la velocidad a la que se debilitan las divisas fiat obligará a más de uno a ensanchar ese porcentaje en el bloque líquido.Respecto a la (3) (La pregunta incómoda de los 15 años):La posición de oro físico fuera del sistema, como decía, no se toca. Pero para el oro y los streamers que están dentro de la cartera, la clave no es verlos como una inversión estática a 15 años para cobrar rentas, sino como una válvula de escape oportunista.Mi tesis es que se mantendrán ahí custodiados hasta que el mercado de acciones capitule o sufra un shock de liquidez. Llegado ese momento de pánico, utilizaremos una parte de ese bloque metales/royalties como la verdadera "pólvora seca" para comprar empresas excelentes con un descuento histórico. Es cierto que en el ojo del huracán los streamers pueden sufrir y caer por su beta y apalancamiento, pero si en ese colapso bursátil reina una desconfianza absoluta en el papel moneda... ¿quién sabe si no se descorrelacionarán por completo de la renta variable tradicional? Al final del día, el verdadero escudo contra la represión es, sencillamente, no necesitar la renta fija tradicional para nada.¡Un abrazo fuerte, Miguel, y gracias de nuevo por enriquecer el debate! Dejo el hilo abierto para ver qué opinan el resto de compañeros. Valentin
Valentin 17/09/26 00:12
Ha recomendado Gracias, Valentin porque tu tabla mejora el artículo. Quizá el error de las de Miguel Arias
Valentin 17/09/26 00:11
Ha comentado en el artículo Inversiones sin riesgo: la gran mentira del riesgo cero
 ¡Qué brillante puntualización, Miguel! Has dado en el clavo absoluto y has puesto sobre la mesa la variable que lo cambia todo: el factor tiempo.Efectivamente, el profesor Jeremy Siegel demostró empíricamente que cuando estiras el horizonte temporal a 20 o 30 años, las líneas se cruzan de forma contundente: el activo teóricamente "seguro" (la Letra o el monetario) se convierte en una certeza matemática de pérdida de poder adquisitivo real por culpa de ese encadenamiento de ochenta reinversiones a ciegas. Mientras tanto, la renta variable diversificada, a pesar de sus tormentas de volatilidad a corto plazo, ofrece una probabilidad históricamente muy superior de preservar y aumentar el capital real.Al final, la gran paradoja que le queda al inversor es que el riesgo es relativo al plazo:A corto plazo (3 meses), el riesgo es la volatilidad (y ahí la Letra gana).A largo plazo (20 años), el riesgo es la inflación y la pérdida de poder de compra (y ahí las Letras pierden estrepitosamente frente a los activos productivos).Casar el activo con el horizonte del pasivo, como bien dices, es la verdadera esencia de la gestión de carteras. Qué lujo de debate.¡Un fuerte abrazo, Miguel! 
Valentin 16/09/26 11:15
Ha recomendado Inversiones sin riesgo: la gran mentira del riesgo cero de Miguel Arias
Valentin 16/09/26 11:15
Ha comentado en el artículo Inversiones sin riesgo: la gran mentira del riesgo cero
 Hola, Miguel. Qué gran artículo y qué necesaria esta entrega de Sabiduría Rankiana. Comparto y aplico al 100% la taxonomía de riesgos que expones en tu texto.Quisiera aportar un granito de arena al debate con un enfoque académico pero bajado a la tierra, que creo que ayuda a entender de dónde nos viene a todos esa obsesión por buscar el "riesgo cero". La culpa, en realidad, la tiene la literatura universitaria de hace muchos años.En los manuales clásicos de economía se acuñó el término matemático "Activo libre de riesgo" (risk-free asset) para referirse a las Letras del Tesoro a muy corto plazo. Sin embargo, la academia cometió un error conceptual enorme: redujo la definición de "riesgo" únicamente a la volatilidad. Como el precio de una Letra a 3 meses mantenida a vencimiento no parpadea en la pantalla de un bróker, asumieron que no tenía peligro. En las facultades deberían haber enseñado un término mucho más preciso y realista: Activo de baja volatilidad.Volatilidad cero no es riesgo cero. Como bien explicas, el riesgo no se elimina, se elige. El problema del ahorrador de a pie es que la industria le ha enseñado a esconder los riesgos reales detrás de la estabilidad visual.Para los compañeros del foro que estén estructurando sus carteras, creo que ayuda mucho ver los riesgos específicos de esta forma, ordenados de menor a mayor "parpadeo" en pantalla: Efectivo / Colchón: Volatilidad nula ❌ | Riesgo real: Inflación absoluta y riesgo físico. Tu dinero pierde valor de compra cada día y asumes el peligro de robos o incendios.Cuentas y Depósitos: Volatilidad nula ❌ | Riesgo real: Inflación y Contraparte Bancaria. Estabilidad visual a cambio de pérdida silenciosa de poder de compra, dependiendo de la solvencia del banco por encima de 100k.Letras del Tesoro (Corto Plazo): Volatilidad muy baja 📉 | Riesgo real: Reinversión, Inflación y Contraparte Soberana. Al riesgo de que los tipos bajen al vencimiento, se suma que la deuda pública sigue siendo un crédito frente a un Estado (riesgo soberano/quiebra, aunque sea bajo en países poco endeudados, economia saneada y divisa fuerte).Inmuebles: Volatilidad oculta 🔒 | Riesgo real: Iliquidez profunda y Concentración. Tienes patrimonio, pero no puedes "trocearlo" mañana para pagar una urgencia inmediata.Bonos a Largo Plazo: Volatilidad moderada/alta 🔄 | Riesgo real: Mercado (Duración) y Contraparte (Crédito). Si los tipos suben y vendes antes de tiempo pierdes patrimonio. Además, si el emisor (empresa o Estado) tiene problemas financieros, el bono sufre riesgo de impago o quita (como Grecia en 2012).Acciones de Grandes Empresas: Volatilidad máxima ⚡ | Riesgo real: Mercado y Negocio (Quiebra comercial). El precio se mueve cada segundo y asume el riesgo de que la empresa vaya mal. Sin embargo, históricamente es el único riesgo que paga una prima real por batir a la inflación a largo plazo.En definitiva: el depósito o la letra corta parecen seguros porque su peligro no cotiza en directo; la acción parece peligrosa porque declara sus riesgos a gritos cada segundo. Riesgo invisible no es riesgo inexistente.  ¡Un fuerte abrazo, Miguel, y gracias por abrir este melón tan necesario para la educación financiera de la comunidad! Valentin

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