¿Por qué sí contratar un seguro de gastos médicos mayores?

Hablar en México de contratar seguros es un tema complicado porque no tenemos una amplia cultura de prevención, lo que más se asegura es el automóvil, pero los seguros de hogar o gastos médicos mayores tienen baja tasa de contratación y curiosamente el coche es un bien que mes a mes pierde valor, mientras que una casa gana valor con el tiempo y la salud se debe cuidar porque representa la estabilidad propia y la de la familia.

 

Debido a que en México tenemos prácticamente nula educación financiera es que no alcanzamos a ver o no tenemos en el radar la importancia de contar con cierto tipo de seguros que son primordiales, entre ellos el de gastos médicos mayores. Haré una analogía: una familia es como una empresa porque genera riqueza, crea patrimonio y ello obliga a cuidar de esos “activos”, por esa razón una familia debe tener un plan financiero que al menos tenga contemplados los siguientes aspectos básicos:
 
  • Fondo de retiro.
  • Fondo de emergencias.
  • Fondo para riesgos financieros.
 
Poca gente suele planear de qué vivirá en el futuro una vez que deje de laborar y ello los obliga a tomar acciones anticipadas para cuando llegue ese momento, por ejemplo, hacer inversiones o abrir un negocio que genere un fondo de retiro para cuando llegue la jubilación o pensión.
 
El fondo de emergencias es un dinero que se tiene disponible para cubrir nuestros gastos (corrientes y variables). Lo recomendable es tener el equivalente a tres meses al menos, es decir, que si nuestros gastos mensuales equivalen a 10 mil pesos deberíamos tener un fondo de emergencia mínimo de 30 mil pesos, aunque lo ideal sería tenerlo por 6 meses. Esto sirve, por ejemplo, para hacer frente a imprevistos como el desempleo.
 
El fondo de riesgos financieros significa tener contemplado el pago de los compromisos financieros que adquirimos como autofinanciamiento, hipoteca, etcétera. Se trata por aparte del fondo de emergencias porque los compromisos financieros conllevan riesgos legales más fuertes, y también porque se pueden cubrir justo con la contratación de seguros de desempleo, los cuales generalmente se pagan en cualquier financiamiento.

 

Justamente un problema de urgencia médica se clasifica como una emergencia en las finanzas personales porque pagar una cuenta de hospital puede implicar que las familias recurran al endeudamiento, a vender sus activos o bienes (carro, casa, etcétera,) para así garantizar la atención médica del miembro que la requiera.
 
Una urgencia médica en sí misma ya es un estrés familiar y no tendría por qué sumarse a ello un estrés económico, entonces contar con un seguro de gastos médicos mayores es una forma de reducir al menos dos riesgos: uno el contar con atención clínica de emergencia en caso de ser necesario y otro el de no arriesgar los bienes, activos o patrimonio familiar, evitando que con la venta de activos se genere cierto grado de pobreza en la familia.
 
En este caso y como sucede con cualquier seguro es mejor pagar por uno y no utilizarlo que necesitarlo y no tenerlo. Además, el pago de una póliza de seguro es deducible de nuestros impuestos así que no todo es pérdida en caso de no utilizarlo. Para entender la conveniencia de esto pongamos un ejemplo claro con el seguro de auto: en México cuando no se tiene contratado un seguro de este tipo, pagar un incidente “menor” de auto cuesta en promedio 30 mil pesos, mientras que un seguro de coche promedio por un año cuesta alrededor de 10 mil pesos, así que tener contratado un seguro de auto sí hace la diferencia en nuestras finanzas familiares.
 
No existe un seguro ideal que aplique para cualquier tipo de familia o persona, siempre dependerá del caso particular, por ello existen los agentes de seguros que son personas capacitadas y certificadas para adecuar el seguro a las necesidades de cada persona o familia.
 
Sin embargo, cuando contrates tu seguro es necesario contemplar lo siguiente:
  • Compara y cuenta con al menos tres cotizaciones.
  • El pago del seguro debe estar al alcance de tu presupuesto.
  • Si ya firmaste una póliza pero no estás a gusto con lo ofrecido o hubo algo que ya no te gustó, por ley (artículo 25 de la Ley Sobre el Contrato de Seguro) cuentas con 30 días para presentar una inconformidad y solicitar la rectificación correspondiente, si nada de ello sucede entonces puedes cancelarlo. 
 
Como un seguro de gastos médicos mayores tiene la función de aligerar la carga económica al momento de tener un imprevisto o enfermedad debemos considéralo más como una inversión y no como un gasto dentro de nuestro presupuesto anual familiar.
 
 
 

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