Ethereum se ha consolidado como la segunda criptomoneda con mayor capitalización del mercado, con USD $377.453.381.805 y un valor al rededor de los USD $3100; se presenta como una de las criptomonedas con mejor comportamiento del mercado, en el último año ha generado un rendimiento mayor a 700%, esto es mayor al de BTC (209%) -datos proporcionados por Coingeko, fecha de consulta 13 ago 2021-.

Tecnológicamente podemos resumirla como un protocolo descentralizado, de código abierto, basado en Blockchain, de distribución de software libre, lo que permite generar en su desarrollo aplicaciones descentralizadas (Dapp´s). Sin embargo, esta definición podría no desdibujar lo que realmente representa Ethereum dentro del ecosistema y su valor para la comunidad.



Desde cadenas de interoperabilidad de datos entre blockchains (cómo es Polkadot) para soluciones de segunda capa. Hasta aquellas encargadas de llevar datos del mundo real al ecosistema cripto (tal es el caso de Chainlink), donde gracias a la adopción e implementación de estas tecnologías se brinda la facilidad  de conectar los resultados de un juego de soccer hacia una dapp de información y apuestas futbolísticas, otros sobre datos del clima, precios en la bolsa, etc y ligarlos a soluciones cripto.

Además de lo anterior, la creación de distintos protocolos y smarth contracts son uno de los atributos más atractivos del ecosistema de Ether. Y precisamente en este punto está otro de sus pilares, gracias a esta cualidad de su protocolo, se ha desarrollado en gran medida la Defi (descentralized finance), que si bien actualmente existen otras redes que ofrecen este tipo de estructura (red BSC o la red Tron por ejemplo), Ethereum se ha ganado la confianza de los desarrolladores e inversionistas gracias a su cualidad descentralizada, pues dicha red no depende de un organismo o empresa regulador o administrador, más bien su protocolo (de consenso PoW que implementa el algoritmo Ethash) distribuido en nodos que voluntariamente realizan la descarga de la cadena de bloques de Ethereum, realizan un consenso gracias al cual se ejecutan de forma correcta las reglas del sistema.

Ethereum Ecosystem
Ethereum Ecosystem


Es decir, gracias a los contratos inteligentes desarrollados en el protocolo es que se pueden llevar a cabo distintas actividades de forma automática; siempre y cuando se cumplan todas las reglas establecidas, se pueden ejecutar transacciones y ventas, también se desarrollan dapps para gaming, préstamos, liquidez, Stake, farm, otras de data y desarrollos independientes, como los centros de intercambio descentralizados.

Uno de los valores más importantes de la red son los protocolos dedicados a la data. Llamando así la atención de gigantes como Amazon (a través de la línea Amazon Web Services) y Google. De esta forma también acaparó la atención de la banca privada, con empresas como Black rock y MycroStrategy, quienes han puesto en marcha fondos de inversión; además, la banca comercial como BBVA están buscando el desarrollo de innovación dentro de la red, para sus centros de operación y servicios al público, otras como ING, encuentran en la red un gran valor de datos operables.

Es decir, Ethereum se ha ganado el aprecio tanto de los desarrolladores como de inversionistas por el sin fin de uso y aplicaciones que ha tenido y tendrá su red, lo que lo hace un activo invaluable, su crecimiento y desarrollo no ha terminado, con la llegada de Ethereum 2.0 y las mejoras que se pretenden para su red, se buscará facilitar más el desarrollo, a menor fee (pago por transacciones para usuarios); lo que expande en mayor medida la cadena para la construcción de más soluciones, generando mayor valor para la red. 



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