Normalmente las inversiones son presentadas de una manera demasiado antropocéntrica, es decir, enfocadas completamente en el ser humano; en esta ocasión quiero naturalizar un poco el asunto porque, el ser humano no es el único organismo viviente sobre la faz de la tierra capaz de invertir.

Las abejas también lo hacen, digamos que el “dinero” de las abejas es el néctar y el polen que recolectan de las flores, ese es el recurso más valioso que tienen y deben decidir todos los días cuanto consumen hoy y cuanto “ahorran” para convertirlo en miel y consumirlo en un futuro tanto para ellas como para sus futuras generaciones, esa es su forma de invertir incluso hasta "compran" coberturas de riesgo al utilizar Propóleo en sus panales que las protege de enfermedades que podrían ocasionarles graves perdidas a su colmena; otro caso muy interesante de inversión en la naturaleza es el de las ardillas que guardan bellotas enterrándolas o escondiéndolas en los árboles, y este es un ejemplo mucho más claro de inversión porque los estudios científicos indican que en ocasiones algunas de estas ardillas olvidan las bellotas que guardaron, las cuales germinan y se convierten en grandes robles lo que en el largo plazo produce muchas más bellotas (que son ganancias y rendimientos para las ardillas); este ejemplo es tan poderoso que incluso uno de los Brokers más famosos en Estados Unidos se llama precisamente Acorns que significa Bellotas en español.

Pero no sólo lo animales invierten con naturalidad incluso en las plantas también ocurre este fenomeno. Recientemente leí un artículo de la revista científica "Science Magazine" de la "Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia" en el que se menciona que cuando dos plantas se encuentran muy cerca una de la otra cambian su "estrategia de inversión" poniendo más recursos y energía en la construcción de raíces cercanas en lugar de raíces lejanas que podrían competir con las de la planta vecina, todo esto con la intención de disminuir su exposición al riesgo de que la sección de suelo que quieran conquistar se encuentre ya sobreexplotada y sin los minerales y nutrientes (su tipo de dinero) que buscan, con esto evitan incurrir en un costo innecesario (de energía) y maximizar sus beneficios.

Podría continuar escribiendo ejemplos biológicos de inversión pero creo que con estos son suficientes para entender que invertir no hace a algún ser vivo especial, todos utilizamos las inversiones como una estrategia para incrementar nuestra comodidad y facilitar las cosas en este mundo. 

A pesar de que en mi país (México) no conozco a tantos inversionistas como me gustaría, no me siento un extraño ante la inversión porque se que esta en todas partes. Es por esto que puedo decir que Invierto Naturalmente.
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