Tras la publicación el pasado viernes del Paquete Económico para el año 2015, el cual incluye la Ley de Ingresos, el Presupuesto de Egresos de la Federación y los Criterios Generales de Política Económica, se ha presentado la propuesta del presupuesto con el que el gobierno cuenta para gastar, el origen de los fondos y el entorno económico en el cual se va a desarrollar la planificación.

El objetivo del Ejecutivo es seguir promoviendo el estímulo contracíclico de la producción nacional mediante el aumento del gasto público. Al aumentarse el gasto público, se produce a su vez un incremento del déficit, por tanto, se estará gastando por encima de los ingresos disonibles.

deficit mexico

Por otro lado, se espera que el año que viene el Producto Interior Bruto (PIB) llegue al 1%, el cual seria inferior al 1.5% que ha sido el PIB del 2014. En el caso de que se tenga en cuenta la inversión de Pemex y la CFE, al igual que otros proyectos de gran impacto económico, el déficit se incrementa hasta alcanzar el 3.5%.  De hecho, la Hacienda aseguró que el déficit es una consecuencia de los bajos ingresos tributarios en México y también se debe a la bajada de la producción de petróleo. En cuanto a las perspectivas de déficit para los años 2016 y 2017, se espera que se situe en el 3% y en el 2.5% del PIB aunque hay posibilidades de que se puedan situar al alza.

Debido a todo esto, el 2014 seguramente cerrará con un déficit del 3.6% del PIB, lo cual significa un aumento de la deuda pública del 34.3% en 2012 con respecto a la estimación del 38.8% de este año. En otras palabras, hay un estímulo contracíclico el cual no se ha visto reflejado en gran medida en el crecimiento, que es posible que llegue al 2.7% en 2014 aunque lo que está claro, es que va a seguir aumentando el nivel de endeudamiento.

Debemos cambiar el rumbo hacia donde vamos aunque en realidad estamos siguiendo en México el mismo camino que la gran mayoría de los países de todo el mundo. La razón por la cual vamos en esa dirección radica en las teorías económicas keynesianas que se encuentran tan arraigadas entre nuestros gobernantes. Es por ello que se considera de manera errónea que el gasto aumenta el crecimiento de manera sostenida lo cual, se puede contrarestar con los resultados obtenidos. Estamos ante un estímulo el cual no funciona.

En cambio, si tenemos en cuenta las ideas de la Teoría de la Escuela Austríaca de Economía, es el ahorro el que produce crecimiento y no el gasto.

Actualmente con un entorno de tipos de interés en mínimos, es posible que se condiere que hay un exceso de liquidez en la economía y por ello, es necesario aumentar el crédito y con ello la demanda. Se trata de una consideración lógica en el caso de que el ahorro nacional o extranjero fuera la causa principal del descenso de los tipos de interés. En realidad, no ocurre así. Hay una gran cantidad de dinero en la economía el cual se sigue introduciendo en el sistema financiero, y además la bajada de los tipos de interés por parte de los bancos centrales nos muestra que un exceso de ahorro que en realidad no existe. La economía se encuentra en verdad con problemas por sobredeuda, sobreconsumo y sobrecrédito. Hace falta ahorrar más y no seguir castigando al que en verdad ahorra.

¿Cómo se pretende hacer crecer a México? Siempre utilizamos los mismos mecanismos que finalmente solo posponen la recesión la cual, cuanto más tarde en llegar más nos costará superar. No podemos seguir intentando crecer mediante el incremento del endeudamiento público. Además, hay que tener en cuenta que el gobierno se está aprovechando en gran medida de los tipos de interés. Estamos ante una burbuja que acabará por estallar.

Según Luis Videgaray (secretario de Hacienda), gracias a los recursos que provienen de la reforma hacendaria, se mantiene el nivel histórico de inversión pública.

Otro de los aspectos a tener en cuenta, es que no se está teniendo en cuenta si las inversiones que se realizan están repercutiendo en el mercado, porque en realidad son los burócratas los que están decidiendo como se destinan los recursos. Los beneficios de los proyectos que se están realizando, se encuentran en duda.

A pesar de las numerosas reformas estructurales que se están llevando a cabo en México, los beneficios de estas reformas pueden verse contrarrestados con los resultados negativos provenientes de la mala utilización de las finanzas públicas. Es una mala idea considerar que el déficit no afecta.

En definitiva, si deseamos crecer económicamente, hace falta preocuparse por el mercado y no por el estado. Por ejemplo,  hay medidas que estimulan el capital en la economía como las garantías de la propiedad privada y el descenso de los impuestos al mínimo. El problema es que los impuestos son necesarios para hacer frente al gasto público que seguramente no se va a reducir. El gobierno debe entender de que es el ahorro el que genera a largo plazo crecimiento y no el gasto.

 

Accede a Rankia
¡Sé el primero en comentar!