Sube el gasto familiar en México por alza y creación de impuestos, ¿cómo aminorarlo?

Sube el gasto familiar en México por alza y creación de impuestos, ¿cómo aminorarlo?

La Cámara Nacional de Comercio en Pequeño de la Ciudad de México (CANACOPE) advierte que gracias al incremento en impuestos por parte del gobierno que encabeza el presidente Enrique Peña Nieto (sumado a los aumentos en las gasolinas, gas doméstico y la electricidad aprobados por el PRI y el PAN durante el sexenio de Felipe Calderón), una familia de cinco integrantes perderá en este 2014, 10% en su poder compra.
 
El salario mínimo sólo aumentó 2.46 pesos, lo cual indica que, suponiendo que los cinco familiares trabajaran, apenas reunirían por lo menos 12.30 pesos más para el ingreso familiar, pero con los mencionados aumentos el gasto de esa familia de cinco personas se eleva a unos 850 pesos mensuales en promedio, según estimaciones del organismo.
 
La CANACOPE asegura que los giros afectados serán: tiendas de abarrotes, vinaterías, tiendas de regalos, taquerías, torterías, fondas y restaurantes, pues cuando menos 3 de cada 10 productos que ahí se comercializan sufrirán (y sufren ya) ajuste de precios.
cesta de alimentos e impuestos en México
Las reformas aprobadas años antes como la jurídica, tributaria y energética, más las “anunciadas como definitivas” (la laboral, política y económica), no han generado soluciones reales a los problemas económicos del mexicano de a pie en los últimos 30 años y las que actualmente están llevando a cabo los políticos tampoco se traducirán en mejoras para la población, esa es la estimación de algunos expertos como Carlos Tello Macías, ex secretario de Programación y Presupuesto y catedrático de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien asegura que, 
Desde 1981 las medidas económicas tomadas por los gobiernos han acarreado una pérdida del 70% del poder adquisitivo del salario mínimo, se ha empobrecido la población, la tributación es la más baja del continente y se ha aumentado la concentración de la riqueza.
 
La valoración de este experto es avalada indirectamente por otros lugares de investigación como el Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM, que asegura que entre 1987 y 2013 la pérdida acumulada del poder adquisitivo de la población en general es de 79.14%, lo que en términos prácticos quiere decir que en 2014 se comprará 34.14% menos de lo que se compraba en 1987.
 

¿Qué esperar para el resto del sexenio?

Una investigación que analizó el progreso empresarial de México y su desempeño entre los años 2003 y 2008 arrojó que la estructura de las empresas (recordemos que 95% de ellas son micro) se debilita notablemente conforme avanzan los años. Luego de examinar el desempeño y potencial, el estudio confirma que la década de 2001 a 2010 “efectivamente puede calificarse como la tercera década perdida para México” (lo cual coincide con los 30 años de problemas económicos que menciona el catedrático Carlos Tello Macías).
 
Peor aún: la actual situación de la estructura empresarial de México hará imposible un desarrollo socioeconómico significativo entre los años 2011-2020, es decir que (basándonos en datos científicos) no existen evidencias que nos hagan estimar que en lo que queda del sexenio del presidente Peña Nieto le vaya bien a México.
 

¿Cambiar el partido político o las reglas del juego?

Los datos nos dicen que con evidencias de 30 años podemos comprobar que la llegada de otro partido político al poder no trae esperanzas para los mexicanos, pues México tiene un sistema económico y político que sirve para generar pobreza año con año independientemente del color del partido que llegue a tomar las riendas del país.
 
Recordemos que durante el sexenio de Felipe Calderón, entre 2007 y 2010 el crecimiento del PIB per cápita fue negativo, se incrementó la pobreza y en cuanto a creación de fuentes de trabajo, el autodenominado “presidente del empleo” solamente pudo generar 751 mil empleos permanentes entre diciembre de 2006 y julio de 2011, una cifra que significa nada si consideramos que por lo menos se necesitaban abrir 1.3 millones de puestos de trabajo al año sólo para cubrir la demanda de la población.
 

¿Quiénes sufren más?

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) estima lo siguiente:
  1. La población en situación de pobreza alimentaria se concentra principalmente en Chiapas, de ahí le siguen Oaxaca y Guerrero (no por nada son las tres entidades con mayores problemas de violencia y donde se han gestado estallidos de malestar social).
  2. En pobreza patrimonial están en primer lugar en Chiapas y Guerrero.
  3. Las entidades con menos escolaridad son: Chiapas, Oaxaca, Guerrero (otra vez) y a esta penosa lista se unen Michoacán y Guanajuato.
  4. Estados donde más se concentra la falta de derechohabiencia a servicios de salud son (de nuevo): Chiapas, Oaxaca y Guerrero; además de Michoacán, Puebla, Tlaxcala e Hidalgo.
  5. Entidades donde existen más familias que no cuentan con drenaje: Oaxaca, Guerrero y Yucatán.
  6. Estados con mayor número de habitantes que no terminaron la educación básica: Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Guanajuato, Zacatecas y Veracruz.
  7. Lugares en donde hay mayor número de ocupantes por habitación: Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Puebla, Tlaxcala, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
 

¿Qué soluciones tomar?

El remedio a esta pobreza alimentaria no se encuentra en cambiar al partido político que está en el gobierno o en promulgar y empujar más reformas, pues ya vimos que históricamente ello no genera cambios positivos para el bolsillo de los mexicanos.
 
Para las zonas urbanas con problemas económicos que no son tan graves (si los comparamos con el resto del país), sería recomendable que comenzaran a adquirir algunos productos como ropa, insumos, recreación, entre otros, a través de empresas que los ofertan por medio de internet, ya que podrían encontrar ahorros de hasta 70%. Esto sucede porque el comercio digital no paga renta de locales, disminuye la necesidad de contratar empleados (y gracias a ello no tienen tanta carga fiscal ni social), y también bajan algunos gastos corrientes como energía eléctrica por ejemplo.
 
Para las zonas rurales (que son la mayoría y las que más sufren en México) la Oficina Regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura para América Latina y el Caribe estima que la agricultura familiar es el sector estratégico que aseguraría la alimentación de los más de 112 millones de mexicanos, así lo concluye en su estudio “Agricultura Familiar con potencial productivo en México” realizado apenas en 2012. La investigación realizada en conjunto con autoridades mexicanas identifica tres importantes grupos que se apegan a la realidad de la problemática mexicana y que son clave para solucionar la generación de alimentos, ingresos y trabajo:
  • Agricultura Familiar de subsistencia: orientada al autoconsumo porque tiene recursos productivos insuficientes. Requiere complementar con ingresos labores adicionales o con ayuda gubernamental a través de programas sociales.
  • Agricultura Familiar en transición: también es de autoconsumo pero ya tiene capacidad de venta para la producción generada. Conlleva poca carencia de recursos productivos. Se deben recurrir a la complementación de ingresos pero no de forma permanentemente.
  • Agricultura Familiar consolidada: esta implica producción y venta en mercados locales de forma sostenible, no carece de recursos productivos y la dependencia para complementar ingresos es esporádica.
Lo anterior no crearía una infraestructura económica significativa para el país, pues sólo servirían para hacer menos grave el problema y alimentar a quienes viven con muy poco dinero y recursos al día. Sin embargo, el estudio estimó que hasta el año 2012, 39.6% de las comunidades rurales de México tienen el potencial para llevar a cabo alguna de las tres actividades antes expuestas.
 
Esto aparentemente es lo más inmediato, pues esperar hasta crear las condiciones para tener mejor acceso a la educación, al mejoramiento de vivienda y acceso al trabajo sería un proyecto a largo plazo, y para colmo actualmente no se han hecho ni los cimientos para un plan de este calibre (que sería lo más deseable). La solución que la ONU sugiere prácticamente se orienta al autoconsumo al interior de la mayoría de las comunidades pobres de México y sólo en algunos casos se podría generar una actividad empresarial a menor escala.
  1. #1
    08/01/14 10:39

    Muy buen artículo Misael! Muy interesante!