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En medio de un ambiente en el que las tasas de interés continúan situándose en niveles muy elevados no sólo en Estados Unidos de América, sino también en diversas partes del mundo, y, en el que se han atenuado las probabilidades de un escenario recesivo al menos para la segunda mitad de 2023, la renta variable americana, contrario a lo que se pensaría, lo ha sobrellevado bastante bien.


A la 138° sesión bursátil de 2023, el mercado americano, de entre 16 índices bursátiles (con excepción del MERVAL, cuyo rally se explica principalmente por efectos de cobertura ante el escenario hiperinflacionario que impera en Argentina), destaca por registrar el mejor desempeño acumulado anual. Desagregándolo, el Dow Jones Industrial Average registra un balance acumulado anual positivo de 6.28%; el Russell 2000, de 11.29%; el S&P 500, de 18.15%, y, el Nasdaq 100, de 41.01% (Gráfica 1).

El mercado no es predecible; sin embargo, la información histórica nos es muy útil para sensibilizarnos acerca de lo que ha ocurrido, y, a partir de ello, lo que podría ser.

Dicho esto, a continuación, una serie de insights sobre este particular bull market.


Al comparar el último bear market del S&P 500, el cual fue de tipo no recesivo, contra otros episodios similares, encontramos que, tanto en términos de corrección como de durabilidad, éste se ajustó al promedio, de 29.42% y 274 días, respectivamente. Ahora bien, contraponiendo el avance del S&P 500 con respecto a los registrados al culmino de otros bear markets de tipo no recesivo, tanto en términos de retorno como de durabilidad, éste se ubica muy por debajo de la media, de 139.88% y 1,024 días, a correspondencia, con lo cual, el bull market podría continuar extendiendo su fase de crecimiento (Tabla 1).


Cuando se contrasta el comportamiento que ha venido registrando el S&P 500 desde marzo de 2022, fecha de inicio del actual ciclo de endurecimiento monetario, frente a los últimos 8, visualizamos un retorno de 6.43%, cifra muy por debajo de la media de 22.80% que, complementándola con la conclusión sobre la duración promedio de los mercados alcistas expuesta anteriormente y que podríamos comenzar a ver recortes de tasas hasta el año siguiente, la Bolsa aún tendría margen de crecimiento (Tabla 2).


Un punto muy interesante es que el mercado, generalmente, ha tendido a retribuir mucho mejor durante el mandato de un presidente que no haya sido reelecto, en particular, durante el tercer año de gobierno, con un retorno promedio de 20.10%, superando al de 12.10% registrado por los presidentes con más de un mandato (Gráfica 2).

Justamente, el 2023 es el tercer año de gobierno del presidente Joe Biden.


De 1928 a 2022, la inflación americana ha promediado a una tasa anualizada de 3.11%, mientras que el S&P 500 ha redituado anualmente 7.69%. Cuando la inflación se ubica por encima de la media, el mercado ha tendido a rendir 5%, por su parte, cuando la inflación está por debajo del promedio, éste tiende a rendir 9.33% (Gráfica 3).  

Considerando lo anterior y que desde finales del año pasado el consenso del mercado veía que la inflación americana estaría oscilando en niveles cercanos del rango objetivo de 2% a partir del 2S23, no resulta extraño ver al S&P 500 con un balance acumulado anual de 18.15% con la inflación anual de junio en 2.97%.


Con excepción de la crisis de 1929, el año inmediato siguiente a los periodos anuales en los que el S&P 500 cierra con una caída superior al 20%, éste suele registrar una recuperación promedio del orden de 26.65% (Gráfica 4).

Si bien el S&P 500 no rebasó el -20% al termino de 2022, estuvo muy cerca de ello, con -19.44%.

Indudablemente, datos muy interesantes y una gran mitad de año para el mercado, pero precisamente por lo mismo, esto no se acaba hasta que se acaba.

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