Educación financiera en la era digital: aprender más, decidir mejor y evitar riesgos innecesarios.
Imagen: elaboración propia del autor para Rankia México.
En los últimos años, la tecnología ha transformado de manera profunda la forma en la que las personas se acercan al mundo de las inversiones. Hoy es posible conocer instrumentos financieros, seguir mercados en tiempo real y acceder a contenidos educativos desde cualquier dispositivo. Este acceso ha democratizado la información, pero también ha abierto la puerta a desinformación, promesas poco realistas y experiencias negativas que, en algunos casos, han derivado en pérdidas patrimoniales importantes.
Ante este panorama, la educación financiera se vuelve un elemento clave. No se trata únicamente de aprender a invertir, sino de comprender cómo funciona el sistema financiero, identificar riesgos reales y distinguir entre fuentes confiables y contenidos sin sustento. En este contexto, las instituciones formales juegan un papel fundamental al ofrecer herramientas educativas con respaldo, estructura y responsabilidad hacia quienes buscan aprender, ya sea para iniciarse en el sector o para fortalecer conocimientos desde otras disciplinas profesionales.
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Desde esta perspectiva, Alberto Vargas Corona, economista egresado de laEscuela Superior de Economía y actual gerente de educación financiera en Actinver, comparte su visión sobre la importancia de la educación financiera impartida por instituciones formales y su impacto en la toma de decisiones de los usuarios.
Al hablar sobre el valor de comprender el entorno financiero, Vargas destaca que la educación es un ancla de estabilidad en contextos de incertidumbre económica.
Alberto Vargas Corona, gerente de educación financiera deActinver, nos comparte su perspectiva sobre cómo el conocimiento financiero ayuda a enfrentar escenarios de volatilidad:
“La educación financiera que ofrecen las instituciones formales permite que las personas comprendan mejor cómo funciona el sistema financiero, especialmente en escenarios de volatilidad económica. Con nociones claras de riesgo, tasas de interés, inflación y mecanismos de protección al ahorrador, los usuarios toman decisiones más racionales y evitan reaccionar con pánico ante cambios bruscos del mercado.” Fotografía: Alberto Vargas
En ese mismo sentido, Vargas subraya que el aprendizaje financiero no solo impacta en decisiones puntuales, sino en la formación de hábitos que acompañan a las personas a lo largo del tiempo.
Ante esto, Vargas comenta sobre los beneficios prácticos que se desarrollan a partir de una educación financiera sólida:
“Además, quienes reciben educación financiera suelen desarrollar hábitos sólidos como el ahorro constante, el uso responsable del crédito y la diversificación de recursos. Estos comportamientos les permiten anticipar necesidades, manejar mejor su liquidez y reducir su exposición a riesgos innecesarios.”
Finalmente, el impacto de la educación financiera trasciende al individuo y se refleja en el comportamiento colectivo dentro del sistema económico.
Desde una visión más amplia, Alberto Vargas explica cómo este aprendizaje contribuye a la estabilidad del sistema financiero en su conjunto:
“Cuando una gran parte de la población actúa con este tipo de madurez financiera, disminuye la morosidad, se evitan retiros masivos por miedo y se fortalece la confianza en las instituciones. En conjunto, esto contribuye a mantener un sistema financiero más estable y resiliente, beneficiando tanto a los usuarios como a la economía del país.”
Bajo esta misma filosofía de educación accesible y con respaldo institucional, Acelera Academy proyectó liderado por el director Luis Tinajero se ha posicionado como una plataforma de aprendizaje financiero diseñada para distintos niveles de conocimiento, desde principiante hasta intermedio y experto. Su propuesta se centra en ofrecer contenidos estructurados sobre diversos temas del sector financiero, impartidos por ponentes reconocidos dentro del gremio, con experiencia real en mercados, análisis y gestión patrimonial.
La intención de Acelera Academy no es simplificar en exceso ni prometer resultados inmediatos, sino acompañar a las personas interesadas en entender cómo funcionan los activos, los mercados y las decisiones financieras desde una base sólida, responsable y alineada con la realidad del sistema financiero. Esto permite que tanto quienes se están formando dentro del sector como profesionales de otras áreas puedan acercarse al conocimiento financiero correcto, sin depender de información fragmentada o poco confiable.
En un entorno donde las redes sociales suelen amplificar promesas de dinero fácil y resultados rápidos, el mensaje es claro: las inversiones, como cualquier otra profesión, requieren tiempo, estudio y disciplina. La educación financiera no siempre implica cursar una nueva carrera especializada, sino saber acercarse a expertos con respaldo institucional, experiencia comprobada y compromiso educativo. Así es como funciona una sociedad que aprende, se apoya y construye decisiones más informadas para proteger su patrimonio y su futuro financiero.