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El peso mexicano frente al dólar en 2026: entre fortaleza estructural, correcciones técnicas y un entorno global.

 

El peso mexicano frente al dólar en 2026: entre fortaleza estructural, correcciones técnicas y un entorno global cada vez más complejo. 


Imagen: elaboración propia del autor para Rankia México.

A inicios de 2026, los mercados financieros globales han entrado en una fase marcada por una combinación de incertidumbre geopolítica, ajustes en las políticas monetarias y tensiones comerciales persistentes. El Foro Económico Mundial identificó a las tensiones geopolíticas como el principal riesgo que podría desencadenar una crisis global este año, destacando que confrontaciones regionales y riesgos políticos podrían reconfigurar decisiones de inversión y los flujos de capital mundiales. Al mismo tiempo, la economía global muestra una resiliencia frágil, con el crecimiento proyectado moderado y dependiente de un grupo reducido de factores que están bajo presión por condiciones financieras cambiantes y decisiones de política pública. 

En el frente comercial y de política internacional, las relaciones entre las principales potencias económicas continúan influyendo en la dinámica global. La presión sobre activos estadounidenses —incluido el dólar— se ha intensificado ante advertencias de China sobre la deuda estadounidense y posibles reducciones de exposición a esos activos, lo cual añade un elemento de volatilidad adicional al mercado de divisas global. Asimismo, Europa está reformulando su estrategia comercial para diversificar sus socios frente al viraje geopolítico de Estados Unidos, lo que refleja cómo los bloques económicos buscan mitigar riesgos comerciales y fortalecer redes alternativas de comercio e inversión. 

De manera simultánea, el entorno económico de 2026 se caracteriza por la desaceleración gradual de los principales bancos centrales, que han mostrado señales mixtas en sus políticas monetarias, generando flujos de capital erráticos y afectando directamente a las divisas emergentes. Esta confluencia de factores plantea una incógnita central para México: ¿cómo responderá el peso mexicano frente a un dólar que podría experimentar movimientos significativos por el reequilibrio del riesgo global, las decisiones comerciales internacionales y los ajustes en las expectativas de crecimiento y tasas de interés? Esa pregunta es clave para inversionistas, empresas y tomadores de decisiones durante el resto del año. 

 
Para entender con mayor claridad qué está ocurriendo y qué podría esperarse para el resto de 2026, Diego Murphy, analista financiero de Aurex Capital, comparte su visión técnica y fundamental sobre los factores que están moviendo al mercado cambiario.
Fotografía:Diego Murphy.

 
Diego Murphy, analista financiero de Aurex Capital, nos comparte su perspectiva sobre las razones que explican el reciente fortalecimiento del peso mexicano y el debilitamiento del dólar: 

“El tipo de cambio se ha debilitado hasta niveles cercanos a 17.2 pesos por dólar como resultado de factores internos y externos. Por el lado de México, el peso se vio beneficiado debido al blindaje del TMEC, que amortiguó el impacto de los aranceles anunciados por Donald Trump en el “Liberation day” (México fue de los menos afectados comparado con otros países), así también como la tasa de interés aún atractiva frente a otras economías con grado de inversión, lo que mantiene vigente un carry trade favorable para el MXN.
 En contraste, y el factor más relevante de donde viene la caída en el tipo de cambio proviene del dólar, que se ha visto presionado por expectativas de recortes en las tasas de interés por parte de la FED, mientras otros bancos centrales como el ECB, RBA, RBNZ, BOJ y Banxico han pausado sus ciclos de relajación monetaria, e incluso se contempla un sesgo más restrictivo en Australia y Nueva Zelanda. A ello se sumó la incertidumbre sobre la independencia de la Fed, las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y Groenlandia y la venta de US Treasuries por parte de algunos fondos de pensiones europeos, lo que deterioró el apetito por activos estadounidenses y favoreció sobre todo a los metales preciosos. Sin embargo, con la relajación del conflicto y el nombramiento de Kevin Warsh como nuevo chairman de la Fed, la narrativa ha cambiado: oro y plata corrigen desde niveles extremos y el dólar podría comenzar su recuperación.” 

Imagen: Análisis elaborado por Diego M., 2026.


Este análisis muestra que el comportamiento del peso no responde únicamente a factores locales, sino a un reacomodo global de capitales, donde la confianza relativa entre economías está jugando un papel decisivo.

 Al enfocarse en el corto plazo, Murphy explica que existen señales técnicas y de sentimiento que podrían provocar una corrección temporal en el tipo de cambio:

“Existen dos factores que pueden revertir la tendencia bajista de USD/MXN en el corto plazo y llegar al nivel técnico de 17.8. El primer factor es la narrativa extrema-negativa hacia el dólar y la segunda es el posicionamiento extremo en la compra de futuros del peso.
 La narrativa del “dólar debasement” probablemente ha llegado a un punto extremo en donde la reversión podría estar cerca. Esta semana The Economist, publicó un artículo llamado “The Dangerous Dollar”, en el cual sostiene que los inversionistas que poseen activos estadounidenses deben acostumbrarse a un nuevo paradigma:

  1. Presión estructural debido a las políticas de la administración Trump y la retórica de devaluación competitiva para favorecer las manufacturas locales.
  2. Déficit fiscal.
  3. Tensiones geopolíticas.
     Con este artículo parece que ya esté descontada toda la información negativa en el precio, por lo que cualquier sorpresa positiva para USD podría tener un upside agresivo.”

Imagen: The Economist, 2026.


 
En los mercados financieros, cuando el pesimismo o el optimismo alcanzan niveles extremos, suelen aparecer movimientos de ajuste que no necesariamente cambian la tendencia de fondo, pero sí generan volatilidad en el corto plazo. 

 Desde el punto de vista institucional, Murphy destaca una señal clave que suele anticipar correcciones cuando el consenso se vuelve demasiado uniforme: 

“Por otro lado, el reporte Commitment of Traders (COT) de la CFTC, que muestra cómo están posicionadas las instituciones en los futuros del peso mexicano, indica que el mercado se encuentra extremadamente bullish MXN. Este nivel de consenso suele ser relevante, ya que cuando el posicionamiento alcanza extremos, el mercado queda vulnerable a tomas de ganancias ante cualquier catalizador.
 El gráfico a continuación muestra el posicionamiento neto del MXN. Como puede observarse, el indicador se encuentra en un percentil elevado de las últimas 52 semanas.”
 
Imagen: TradingView, Análisis elaborado por Diego M., 2026

 
Este tipo de información suele ser observada con atención por traders profesionales, ya que refleja no solo expectativas, sino también posibles puntos de saturación del mercado. 

Al mirar hacia un horizonte más amplio, Murphy señala que el atractivo del peso mexicano sigue respaldado por factores estructurales, principalmente el diferencial de tasas y la política monetaria: 

“Uno de los principales factores que respaldan una proyección de USD/MXN hacia la zona de 16.5 en el largo plazo es que la tasa de interés real en México se mantenga elevada, preservando un diferencial de tasas suficientemente atractivo para sostener el carry trade a favor del peso.
 Adicionalmente, existe un riesgo de presiones inflacionarias derivadas de los incrementos al salario mínimo. En ciclos anteriores, el impacto sobre los precios fue limitado, dado que solo alrededor del 16% de la población lo percibía. Para 2026, el salario mínimo aumentó 13% a nivel nacional, mientras que en la zona de la Frontera Norte subió 5%. Esto implica que más del 60% de los trabajadores formales podrían verse directa o indirectamente impactados por incrementos salariales por encima de la inflación, elevando el riesgo de efectos de segunda vuelta en precios.
 Este escenario abre la posibilidad de que Banxico adopte una postura monetaria más restrictiva, e incluso que llegue a revertir el ciclo de recortes y subir la tasa, aunque la probabilidad de este escenario sigue siendo baja. Aun así, la mera existencia de este riesgo constituye un escenario estructuralmente bajista para el USD/MXN.”

Imagen: TradingView, Análisis elaborado por Diego M., 2026

 La política monetaria mexicana, por tanto, seguirá siendo uno de los pilares clave para sostener la fortaleza del peso frente al dólar. 

 Finalmente, Murphy sintetiza el equilibrio actual entre correcciones de corto plazo y una tendencia que, por ahora, sigue favoreciendo a la moneda mexicana: 

“En el corto plazo, existe una alta probabilidad de una corrección dentro de la tendencia bajista del USD/MXN, con un posible movimiento hacia la zona de 17.8, impulsado por el sentimiento extremo actualmente presente en ambas divisas.
 No obstante, hacia finales de 2026, el escenario base sigue apuntando a una reanudación del sesgo bajista, sustentado por un carry trade atractivo y por el blindaje comercial que ofrece el T-MEC frente a posibles medidas arancelarias por parte de Estados Unidos.
 Los principales riesgos para este escenario se concentran en un crecimiento económico débil o nulo en México, shocks económicos globales que deterioren el apetito por riesgo y, en menor medida, una renegociación adversa del T-MEC, aunque este año solo contempla una revisión técnica y relativamente sencilla del acuerdo.” 
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 Un año de oportunidades, pero también de prudencia 

El 2026 se presenta como un periodo donde las oportunidades financieras conviven con riesgos latentes. La fortaleza del peso mexicano refleja confianza en los fundamentos económicos del país, pero también depende de un delicado equilibrio global. Cualquier cambio abrupto en política monetaria, conflictos internacionales o tensiones comerciales puede modificar rápidamente el rumbo de los mercados. 

Por ello, más que dejarse llevar por movimientos momentáneos o narrativas virales, resulta fundamental comprender el contexto económico detrás de cada variación del tipo de cambio. Las proyecciones serias se construyen con análisis, datos y disciplina, no con promesas inmediatas. 

En un entorno donde las redes sociales están llenas de discursos sobre ganancias rápidas y supuestas fórmulas infalibles, conviene recordar que las finanzas, como cualquier profesión, requieren preparación, estudio, experiencia y paciencia. Los resultados sostenibles no se logran en días ni en semanas, sino con constancia y aprendizaje continuo. 

El comportamiento del peso mexicano en 2026 será, sin duda, una prueba más de cómo los mercados premian la estabilidad, la estrategia y la visión de largo plazo por encima de la especulación sin fundamentos. 

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