En México las acciones preferentes son poco frecuentes, y cuando aparecen lo hacen con otro nombre: la Ley General de Sociedades Mercantiles las llama acciones de voto limitado. La idea es la misma en los dos casos: el accionista renuncia a decidir en la asamblea y, a cambio, cobra su dividendo antes que los demás y recupera su dinero antes que ellos si la empresa se liquida.
En esta guía verás qué son, qué derechos te reconoce la ley mexicana, qué tipos existen, por qué las emiten las empresas y qué ventajas y desventajas tienen frente a una acción ordinaria.
En esta guía verás qué son, qué derechos te reconoce la ley mexicana, qué tipos existen, por qué las emiten las empresas y qué ventajas y desventajas tienen frente a una acción ordinaria.
Puntos clave
- La figura mexicana es la acción de voto limitado, regulada en el artículo 113 de la Ley General de Sociedades Mercantiles.
- Esa ley reserva para ellas un dividendo del 5 % antes de repartir nada a las acciones ordinarias.
- Si un año no alcanza ese 5 %, la diferencia se arrastra y se cubre en ejercicios posteriores.
- En la liquidación de la sociedad se reembolsan antes que las ordinarias y después de los acreedores.
¿Qué son las acciones preferentes?
Las acciones preferentes son una clase especial de títulos que representan propiedad parcial en una empresa, pero con características distintas a las acciones ordinarias. En el mercado mexicano también se las llama acciones privilegiadas o preferenciales, y en el lenguaje de la ley son acciones de voto limitado. Se consideran un híbrido entre deuda y capital.
Lo que más destaca es la prioridad en el pago de dividendos.
Si la empresa reparte utilidades, quienes tienen acciones preferentes cobran primero, y en muchos casos con una tasa fija, antes que los accionistas comunes. Por eso resultan atractivas para quien busca ingresos más estables.
Si la empresa reparte utilidades, quienes tienen acciones preferentes cobran primero, y en muchos casos con una tasa fija, antes que los accionistas comunes. Por eso resultan atractivas para quien busca ingresos más estables.
A cambio, su titular no vota en la asamblea ordinaria, que es donde se aprueban las cuentas anuales y se elige al consejo de administración. Esa renuncia es el precio del privilegio económico, y explica por qué las empresas las usan para capitalizarse sin perder el mando.
Qué dice la ley mexicana sobre las acciones de voto limitado
El artículo 113 de la Ley General de Sociedades Mercantiles es la norma que define esta figura, y conviene leerlo antes de comprar, porque fija derechos que no dependen de la voluntad de la empresa:
- Dividendo preferente del 5 %. No pueden asignarse dividendos a las acciones ordinarias sin que antes se pague a las de voto limitado un dividendo del cinco por ciento. El contrato social puede fijarles uno superior al de las ordinarias.
- Arrastre del dividendo no cubierto. Cuando en un ejercicio no hay dividendos, o son inferiores a ese cinco por ciento, la diferencia se cubre en los años siguientes con la misma prelación. La acumulación, en estas series, la impone la ley.
- Reembolso preferente en la liquidación. Al liquidar la sociedad, las acciones de voto limitado se reembolsan antes que las ordinarias. Los acreedores siguen cobrando primero que todos los accionistas.
- Voto en asambleas extraordinarias concretas. El contrato social puede pactar que estas acciones voten solo en las asambleas extraordinarias que traten la prórroga de la duración de la sociedad, su disolución anticipada, el cambio de objeto, el cambio de nacionalidad, la transformación y la fusión con otra sociedad.
- Derechos de minoría intactos. Sus tenedores conservan los derechos que la ley reconoce a las minorías para oponerse a las decisiones de las asambleas y para revisar el balance y los libros de la sociedad.
Para las empresas que cotizan hay una capa más. El artículo 54 de la Ley del Mercado de Valores, en la redacción vigente tras la reforma publicada el 28 de diciembre de 2023, obliga a las sociedades anónimas bursátiles a dar a conocer a través de la bolsa en la que coticen cómo está integrado su capital social y qué derechos o restricciones tiene cada serie o clase de acción. Ese mismo artículo precisa que las acciones sin derecho a voto no cuentan para el quórum de las asambleas, y que las de voto limitado o restringido solo se computan en aquellas a las que deba convocarse a sus tenedores para que voten.
La consecuencia práctica es sencilla: lo que de verdad define una serie preferente es su ficha en la bolsa y el prospecto de colocación, no la etiqueta comercial con la que se anuncia.
¿Por qué son importantes las acciones preferentes en el mercado mexicano?
En el contexto de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) o del Sistema Internacional de Cotizaciones (SIC), las acciones preferentes son una forma de participación más estable. Tienen menor volatilidad que las acciones comunes, lo que les da un papel claro dentro de carteras conservadoras o balanceadas. Quien tiene perfil moderado y quiere exposición a renta variable sin tanto vaivén suele mirarlas con interés.
Del lado del emisor, permiten levantar capital sin diluir el control accionario, porque no dan voto en la asamblea ordinaria. Por eso aparecen sobre todo en sectores regulados o intensivos en capital, como el financiero o el energético, donde se emiten series con condiciones específicas. Si estás empezando y quieres ver primero el procedimiento general, tenemos una guía de cómo comprar acciones en México.
Características principales de las acciones preferentes
Aunque no son habituales en el mercado accionario mexicano, tienen varias particularidades que conviene conocer si estás armando una cartera diversificada o si analizas la estructura financiera de una empresa listada.
- Dividendo preferente, no garantizado: suelen ofrecer un dividendo fijo, lo que las hace atractivas para quien busca ingresos recurrentes. Ahora bien, la empresa paga con cargo a utilidades: si no las genera, no hay reparto, y lo que queda pendiente se arrastra a los ejercicios siguientes.
- Sin fecha de vencimiento: a diferencia de un bono, no tienen plazo. Permanecen vigentes mientras el accionista las conserve o hasta que la empresa las rescate bajo las condiciones previstas.
- Prioridad frente a las acciones comunes: en caso de liquidación o quiebra cobran antes que los accionistas comunes, tanto en dividendos pendientes como en el reparto de los activos. Siguen por detrás de los acreedores y de los tenedores de deuda.
- Instrumento híbrido con uso estratégico: muchas empresas las emiten para capitalizarse sin aumentar deuda ni perder capacidad de apalancamiento, y sin repartir poder de decisión.
Tipos de acciones preferentes que puedes encontrar
No todas son iguales. Unas dan más certidumbre en el flujo de dividendos, otras permiten convertirlas en acciones comunes y algunas responden a necesidades muy concretas de la emisora. Estos son los tipos principales, tanto de emisoras mexicanas como de extranjeras listadas en el SIC.
- Acumulativas: si la empresa no paga el dividendo en un periodo, el monto se acumula y deberá cubrirse antes de repartir nada a las acciones comunes. En las series mexicanas de voto limitado esa acumulación del 5 % viene impuesta por el artículo 113.
- No acumulativas: si la empresa no paga en un periodo, el tenedor pierde ese dividendo y no hay compensación futura. Es la modalidad habitual en emisiones bancarias, porque los requisitos de capital exigen que el pago sea discrecional.
- Convertibles: permiten al tenedor canjearlas por acciones ordinarias pasado un plazo o bajo condiciones concretas, como un precio predeterminado o una ventana de conversión. Combinan dividendo preferente con potencial de revalorización.
- Intercambiables: a diferencia de las convertibles, aquí es la emisora quien puede entregar instrumentos de deuda en lugar de acciones comunes. No son habituales en México y aparecen sobre todo en estructuras de grupos globales.
- Rescatables: incluyen una cláusula que permite a la empresa recomprarlas a partir de cierta fecha y devolver el valor nominal. Es la cláusula que más conviene revisar, porque corta el flujo de dividendos en el peor momento para el inversionista: cuando las tasas han bajado.
Existe además una variante de renta mensual, a medio camino entre un título de deuda y una acción preferente, que paga dividendos cada mes y resulta atractiva para quien vive de sus inversiones. Combina elementos de deuda subordinada y de renta variable, y se encuentra sobre todo en vehículos listados fuera de México a los que se accede por el SIC.
¿Por qué las empresas emiten acciones preferentes?
Aunque no son tan comunes como la deuda bancaria o los bonos corporativos, siguen siendo una herramienta útil para ciertas empresas mexicanas, y sobre todo para extranjeras listadas en el SIC, que buscan financiarse con flexibilidad sin perder el control accionario.
1. Mejorar el perfil de riesgo y fortalecer el patrimonio
Cuando una empresa necesita capitalizarse sin asumir más deuda, emitir acciones preferentes le permite inyectar recursos propios que refuerzan su estructura de capital. Eso reduce el apalancamiento y mejora su perfil de riesgo ante calificadoras y bancos. Menos deuda y más capital propio suele traducirse en más margen de maniobra, sobre todo en sectores cíclicos o de infraestructura.
2. Flexibilidad financiera sin comprometer el flujo de caja
Un crédito tradicional exige pagos fijos en fechas fijas. Las acciones preferentes dan más holgura, porque el dividendo se paga con cargo a utilidades y, si no las hay, queda pendiente en lugar de provocar un incumplimiento. Eso permite a la empresa conservar liquidez y afrontar proyectos de inversión, expansión o reestructura sin la presión de amortizaciones periódicas.
3. Evitar la dilución del control accionario
La ventaja decisiva es que estas acciones no votan en la asamblea ordinaria, de modo que la empresa levanta capital sin ceder poder de decisión. Resulta especialmente útil para empresas familiares o controladas por un grupo mayoritario que quieren crecer sin perder el mando.
Muchas emisiones añaden la opción de ser recompradas por la propia empresa. Un ejemplo: si una firma coloca acciones preferentes con un dividendo anual del 6 % y después las tasas de interés bajan al 4 %, puede rescatarlas y volver a emitir a una tasa menor, reduciendo su costo de capital. Esa flexibilidad juega en contra del accionista preferente, que puede ver cancelado su flujo sin derecho a oponerse. Para el emisor, es una jugada estratégica.
Ventajas y desventajas de las acciones preferentes
Pros
- Prioridad en el cobro de dividendos: Las acciones preferentes tienen preferencia sobre las ordinarias al momento de distribuir utilidades. Aunque no siempre es obligatorio el pago, si hay dividendos, tú cobras primero.
- Mayor estabilidad frente a la volatilidad: El dividendo de estas acciones suele ser fijo o preestablecido, por lo que el retorno es más predecible, sin importar si el precio de la acción común sube o baja en el mercado.
- Prioridad en caso de liquidación: Si la empresa llega a quebrar o entra en proceso de liquidación, los accionistas preferentes tienen más derechos sobre los activos que los accionistas comunes. Solo quedan por detrás de los acreedores.
- Posibilidad de rescate anticipado: Aunque técnicamente no tienen fecha de vencimiento, muchas series incluyen cláusulas de rescate o amortización anticipada, que suelen activarse a partir del quinto año. En ese caso, la empresa puede recomprar las acciones y devolverte el valor nominal.
Contras
- El dividendo no crece si la empresa va mejor: A diferencia de las acciones comunes, donde los dividendos pueden aumentar si hay más utilidades, las preferentes pagan siempre lo mismo. Si la empresa reparte un dividendo mayor en el futuro, tú no participas de ese incremento.
- Menor liquidez en el mercado secundario: En México las series de voto limitado son escasas y con poco flotante, y buena parte de las acciones preferentes al alcance del inversionista local son emisiones extranjeras a las que se llega por el SIC. Con pocos compradores y vendedores, el diferencial se ensancha y salir de la posición cuesta más.
- Voto muy limitado: Como titular de acciones de voto limitado no votas en la asamblea ordinaria, que es donde se aprueban las cuentas y se elige al consejo. La ley te reserva el voto solo en unas pocas asambleas extraordinarias, así que tu influencia sobre la gestión del día a día es prácticamente nula.
¿Vale la pena considerar acciones preferentes en tu estrategia?
Son un punto medio entre la renta fija y la renta variable: pagan un dividendo preferente y cobran antes que las ordinarias, pero no votan y, en México, su liquidez es escasa.
Antes de comprar una serie concreta, haz una sola cosa: lee su prospecto de colocación y busca tres datos, el porcentaje del dividendo, si se acumula cuando no se paga y si la empresa puede rescatarla. Esos tres determinan lo que vas a cobrar y durante cuánto tiempo.
Antes de comprar una serie concreta, haz una sola cosa: lee su prospecto de colocación y busca tres datos, el porcentaje del dividendo, si se acumula cuando no se paga y si la empresa puede rescatarla. Esos tres determinan lo que vas a cobrar y durante cuánto tiempo.
Preguntas frecuentes sobre las acciones preferentes
¿Las acciones preferentes cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores?
Pueden hacerlo. Una sociedad anónima bursátil puede tener series de voto limitado listadas, y el artículo 54 de la Ley del Mercado de Valores la obliga a publicar a través de la bolsa cómo está integrado su capital y qué derechos tiene cada serie. En la práctica son pocas en México, y buena parte de la oferta que alcanza el inversionista local son emisiones extranjeras que llegan por el SIC.
¿Cuánto dividendo recibe una acción de voto limitado en México?
La ley fija un mínimo: no pueden repartirse dividendos a las acciones ordinarias sin pagar antes a las de voto limitado un dividendo del cinco por ciento. El contrato social puede establecer uno superior al de las ordinarias. El porcentaje concreto de cada emisión está en sus estatutos y en el prospecto de colocación.
¿Qué pasa si la empresa no paga el dividendo preferente un año?
No es un incumplimiento, porque el dividendo se paga con cargo a utilidades. Lo que sí ocurre es que la diferencia hasta ese cinco por ciento se arrastra: deberá cubrirse en los ejercicios siguientes, y siempre antes de que las acciones ordinarias cobren nada.
¿Un accionista preferente puede votar en alguna asamblea?
Sí, en las que señale el contrato social dentro de una lista cerrada: prórroga de la duración de la sociedad, disolución anticipada, cambio de objeto, cambio de nacionalidad, transformación y fusión. Además conserva los derechos de minoría para oponerse a las decisiones de las asambleas y para revisar el balance y los libros de la sociedad.
Fuentes consultadas:
- Ley General de Sociedades Mercantiles, artículos 113 y 182
- Ley del Mercado de Valores, artículo 54
- Bolsa Mexicana de Valores