Conoce las desventajas al utilizar una reparadora de crédito

Cuando nos sobreendeudamos (con tarjetas principalmente) y los créditos se nos han salido de control, al grado de que ya es imposible pagar porque no nos alcanza, nos metemos en un gran problema porque en el peor de los casos las deudas  pueden proceder en un juicio y finalizar en un embargo; la otra consecuencia es que nos cerramos las puertas para volver a pedir prestado en una institución financiera, y ello no es buena idea porque un evento inesperado puede hacer que necesitemos de un préstamo.
 
Cuando alguien pasa por esta situación es presa de la desesperación y es entonces cuando puede ser víctima de los remedios mágicos, casi como productos milagro de empresas que aseguran  que pueden ayudar en este problema e incluso hasta “borrarte del buró de crédito” y aquí es donde yo te diría que si alguien te ofrece eso no lo escuches, porque seguramente te está engañando jugando con tu necesidad.

 

Las reparadoras de crédito no son malas, lo malo es que hay empresas que se hacen pasar por una cuando lo único que hacen es defraudar a personas que por un error están desesperadas. Te diremos lo que debes saber con este tipo de empresas para que estés prevenido o adviertas a alguien que está pasando por deudas que se salieron de control.
 

¿Qué es una reparadora de crédito?

Es una empresa que lo único que hace es ser un intermediario entre el deudor y la empresa financiera para que en nombre del afectado negocie con el banco o institución financiera alternativas de pago, plazos o descuentos.
 
Lo anterior puede hacerlo directamente el afectado sin necesitar de un intermediario. La desventaja del deudor es su inexperiencia y su miedo ante el problema. Lo que debes considerar es que la reparadora de crédito te va a cobrar por ese servicio y no hay garantías de que logre algo significativo a tu favor. La otra cara de la moneda es que si lo haces por tu lado no tendrás que pagar nada a nadie. Ciertamente lo que pagas es la gestoría y tu propio tiempo que no usarás para arreglar este problema con tu acreedor.
 
 

¿Qué hace una reparadora de crédito?

  • Te diseñan un programa de ahorro con tus propios ingresos para que, apegándote a ese plan, le pagues en abonos y en fechas acordadas al banco o institución financiera.
  • Puede negociar por ti una reestructuración de tu deuda.
  • Puede negociar una reducción en la cantidad de dinero que debas (comúnmente conocida como “quita” o “quita de capital”).
  • Algunas te ofrecen orientarte para volver a tener acceso al crédito una vez que acabas de pagar lo que debes.
  • Atienden deudas mayores a 30 mil pesos.
  • Debe haber atraso en pagos de varios meses.
 
Como podrás darte cuenta, lo anterior puedes hacerlo sin ayuda, siempre y cuando cuentes con una educación financiera elemental, el punto negativo en esto es que en México la educación financiera es mala y es por ello que la gente deja crecer las deudas como bolas de nieve y luego no sabe cómo negociarlas con los prestamistas.
 
 

¿Qué es lo que no puede hacer una reparadora de crédito?

  • Ninguna reparadora de crédito tiene permitido ofrecer préstamos a sus clientes para liquidar sus deudas, así que si una te lo ofrece seguro no está regulada, no cubre los requisitos para operar dentro de la ley y seguro quiere defraudarte.
  • Una reparadora de crédito no puede negociar deudas hipotecarias ni créditos automotrices, ya que estas deudas no son negociables.
  • Ninguna puede solicitar dinero en efectivo o depósitos.
  • Ninguna reparadora de crédito puede borrar tu historial del Buró de Crédito. Ninguna persona o institución puede hacerlo, de modo que si te dicen eso se trata de “un gancho” para que contrates sus servicios. Todo tu comportamiento y la forma en la cual manejas tus créditos quedan registrados en un expediente al cual nadie externo tiene acceso, porque se trata de un “perfil” que las empresas financieras consultan para conocer el riesgo que adquieren al prestarle dinero a alguien.
 
Yo te recomendaría agotar tus opciones para liquidar tus deudas, lo primero es que no te escondas y des la cara a la institución a la cual le debes, la clave en estos casos es decir que estás consciente de la deuda pero no tienes posibilidades de pagar, es decir aplicar el viejo refrán “debo no niego, pago no tengo”, no confundas esto con ser descarado o cínico, simplemente debes saber que es importante acudir al banco y darle la cara antes que tu deuda pase a un despacho de cobranza. Generalmente cuando alguien hace esto, el mismo banco o institución toma la iniciativa para ofrecer acuerdos sobre la deuda y así no pagaras a un tercero que solo será tu intermediario.
 
Negocia un plan de pagos fijos, una consolidación o reestructuración de deuda, intenta hacerlo por ti mismo primero, si no lo logras entonces sí comienza a pensar en una reparadora de crédito




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