¡NO pidas un préstamo sin tener esto en cuenta!


Pedir un préstamo es algo muy tentador en muchas situaciones, pero cabe decir que no siempre es conveniente. Es por eso que te pido que leas estos consejos antes de que lo hagas. 


Analiza tu situación financiera actual


Una de mis mejores recomendaciones es que, antes de pedir un préstamo, analices cuánto dinero recibes al mes y cuánto gastas. Dentro de los gastos es bueno que veas cuáles de estos son fijos y cuáles son variables.
Cuando tengas claro qué gastos son los que no puedes evitar, verás el dinero que te queda para afrontar emergencias o caprichos que quieras comprar.  

Es muy importante que siempre dejes un margen para imprevistos, ya que nunca sabes qué puede pasar y puede ser que necesites dinero de forma urgente. No importa sí ese marguen al principio es pequeño; lo importante es que exista. Piensa que las emergencias no pasan cada día pero tampoco puedes predecir cuándo sucederán. 


Determina cuánto REALMENTE necesitas


Otro consejo es que antes de pedir el préstamo, asegúrate de tener claro cuánto dinero vas a necesitar, es bueno que analices cuáles son los gastos que tienes. Así, te harás con una buena idea de lo que necesitas, recuerda que técnicamente ese dinero NO es tuyo, así que no te dejes ir con la finta de pedir un poco más para aprovechar y comprarte un "gustito". 


Cómo y cuándo podrás devolverlo


Es muy importante que sepas cuándo volverás a tener dinero para saber así en qué fecha lo podrás devolver. La regla dice que lo devuelvas cuanto antes, pero claro, siempre que tengas el dinero para hacerlo. Eso sí, no elijas un periodo de devolución más largo de lo necesario, ya que cuanto más tiempo, los intereses serán más altos. Es muy importante que tengas esto en cuenta, pero tampoco lo ajustes muchos, porque piensa que siempre pueden salir imprevistos de última hora y no tengas el dinero suficiente para afrontar el pago. 

Piensa en establecer un calendario de pago de deudas teniendo en cuenta tus ingresos. Si ves que puedes tener problemas en tu trabajo, lo mejor es que pidas un plazo de devolución más largo, ya que puede ser que necesites el dinero para otras cosas y más durante esta contingencia. 


¡Comparar, comparar y comparar!


Una de las mejores recomendaciones es que nunca dejes de comparar, revisa tu situación y necesidades y elige el préstamo que más de adecue a ti. 

Observa cuál es la entidad que ofrece el mejor interés, compara los intereses y las comisiones de cada institución financiera. Es necesario que compares todas las opciones posibles, desde los préstamos que se ofrecen por entidades en internet a los créditos que hay en los bancos y otras instituciones financieras más tradicionales. Ten en cuenta que puede que algunas entidades tengan tasas de interés más elevadas, pero serán menos estrictas en los requisitos. 


Pregúntate para que necesitas el préstamo


En muchos casos, cuando pides un préstamo, te preguntan para qué quieres ese dinero, una de las recomendaciones es que tú también te hagas esta pregunta: ¿para qué realmente lo necesitas?

Dependiendo de la necesidad que tengas las entidades financieras te ofrecerán uno u otro tipo de préstamo con el que cuenten.

NO aceptes el préstamo rápido y sin garantías


Este es uno de los consejos más importantes, piensa que normalmente cuando solicitas un préstamo las entidades acostumbran a tardar unos días para confirmar que te dan el dinero. En la mayoría de los casos te piden que demuestres una serie de garantías para ver que eres capaz de devolver el crédito. Te pueden pedir comprobantes de ingresos o contratos de trabajo dependiendo de cada institución.

Sin embargo, existen algunas entidades que te darán el dinero sin necesidad de aportar garantías. Ve con mucho cuidado con este tipo de préstamos, es posible que te quieran cobrar unos intereses o comisiones mucho más elevadas que el resto de instituciones financieras. Si vas a pedir el préstamo en alguna fintech, asegúrate que este respaldada por la ley. 


Debes leer las CONDICIONES del contrato del préstamo 


Antes de firmar algo, lee siempre las condiciones y los términos de la institución prestataria. Hasta la letra pequeña (normalmente ésta es la que contiene la información más importante). Revisa las condiciones de pago y qué pasa si no puedes afrontar al final las deudas, o si vas a pagar tarde (intereses moratorios). Si no te queda claro algo, es mejor que contactes directamente con la entidad financiera para que te aclaren todo lo que no acabas de entender. 


Es muy importante que cumplas con las condiciones de los contratos


Es imprescindible que administres y planifiques bien qué dinero tienes para poder afrontar a los pagos del préstamo. 

También es importante que cumplas con todas las condiciones para poder devolver el préstamo en la fecha acordada. Piensa que, de lo contrario, el historial crediticio se puede ver afectado y esto te puede causar problemas en futuros préstamos que quieras pedir. 
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