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La semana pasada hablamos sobre las ventajas y características de una persona que se pensiona por la ley 73, pero ¿qué pasa del otro lado? ¿qué pasa con los ley 97? Para entender estos conceptos es necesario entender el contexto histórico detrás del IMSS.

 

 El instituto mexicano del seguro social nace en 1943 con una composición tripartita (trabajadores, patrones y gobierno federal) con el propósito de cumplir el objetivo de la seguridad social, al mismo tiempo nace el sistema de reparto de pensiones o de “beneficio definido” donde los trabajadores podían conocer su pensión en base a su ingreso. En este sistema todo el dinero recolectado de los trabajadores se depositaba en una sola cuenta que financiaba la pensión de todos los trabajadores. Con el tiempo estos recursos resultaron insuficientes.

En 1972 nace el INFONAVIT para complementar las prestaciones sociales de los trabajadores y en 1973 se aprueban modificaciones y adiciones a la ley del seguro social ampliando los beneficios de los trabajadores, dentro de ellos la implementación de una aportación patronal del 5% del Salario base de cotización al fondo de vivienda (INFONAVIT) de los trabajadores.

El sistema de reparto tenía muchas deficiencias como, por ejemplo:

  • Las aportaciones de los trabajadores activos no eran suficientes para cubrir los costos de pensiones
  • Disminuía la población de trabajadores activos y aumentaba la de pensionados
  • El sistema no estimulaba el ahorro
  • Desviación de los recursos por parte del gobierno federal
  • Era un sistema desigual
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Estas y muchas otras razones dieron inicio al sistema de ahorro para el retiro en 1992 conocido como SAR-92. Este se crea como un complemento al sistema de reparto y es el primer intento de formar cuentas individuales para los trabajadores. Estas eran administradas por ICEFAS (instituciones de crédito o entidades financieras autorizadas) las cuales eran asignadas por el patrón a cada trabajador.

 

Esto continua hasta el 1ro de julio de 1997 donde finalmente nace el sistema de capitalización individual con la entrada en vigor de la actual ley del seguro social. En este sistema cada trabajador tiene una cuenta individual administrada por la AFORE de su elección donde se depositarán sus recursos. Con el monto acumulado se financiará la pensión del mismo trayendo consigo múltiples beneficios:

  • El monto de las contribuciones crece por los rendimientos obtenidos mediante las AFORES que lo pueden invertir en los diferentes mercados
  • Se elimina la inequidad
  • El sistema es transparente ya que cada trabajador puede conocer el monto de sus aportaciones
  • Incita el ahorro

 

En la teoría este sistema suena mucho más justo, equitativo y practico; tanto para los trabajadores como para el IMSS, pero ¿Qué pasa en la práctica?

 

En primer lugar, el número de semanas mínimas para poder pensionarse sube de 500 para la ley 73 a 1250 para la ley 97, esto es más del doble y representan más de 24 años de trabajo.  Aunque en la ley 97 existe la ventaja que la persona se pude pensionar antes de los 60 solo si la pensión que se calcule sea superior en un 30% a la pensión garantizada.

 

Por otra parte, las pensiones no son otorgadas por el IMSS sino por aseguradoras privadas o las AFORE que dependiendo de diversos factores podrán otorgar dos tipos de pensiones:

  • Renta vitalicia (aseguradoras): Pensión mensual otorgada al trabajador sin importar cuantos años llegue a vivir.
  • Retiro programado (AFORE): Pensión mensual otorgada al trabajador durante un tiempo determinado, en caso de morir antes los recursos serán otorgados a sus beneficiarios, pero si llega a vivir más tiempo no recibirá nada o su pension disminuira drasticamente.

Estas aseguradoras también cobran anualmente un seguro de pensión, el cual pede llegar a disminuir el monto de pension.

 

Por último, las aportaciones en el sistema de pensiones en México son muy bajas; de hecho, México es el país de la OCDE con el porcentaje más bajo de aportaciones con solo el 6.5% del salario base de cotización. Que se conforma así;

 

 

Además, hay que agregar una cuota social que el gobierno federal deposita mensualmente para los trabajadores que su salario base de cotización sea menor a 15 el salario mínimo vigente.

 

Con este 6.5% se calcula una pensión con una tasa de remplazo menor al 30%. Esto significa que el trabajador recibirá menos del 30% de su salario antes de pensionarse. Por ejemplo, si un trabajador gana $10,000.00, al momento de pensionarse recibirá aproximadamente $3,000.00.

 

La OCDE calcula que para que un trabajador tenga una tasa de remplazo del 80 al 90% de su último salario en necesario aportar entre el 13 y 18% de su salario durante toda su vida laboral.

 

Los trabajadores que comenzaron a cotizar a partir del 1ro de julio de 1997 se tienen que enfocar en dos cosas muy importantes; las cotizaciones y el ahorro.  Las cotizaciones de estos tienen que ser numerosas y además con salarios lo más alto posible, es importante rectificar que la empresa nos de alta con el salario adecuado. El ahorro tiene que ser alto, si por obligación es 6.5% nosotros tendríamos que depositar al ahorro voluntario por lo menos un 10% adicional, aprovechar todos sus beneficios fiscales y además elegir una AFORE que presente buenos rendimientos. En futuras publicaciones hablaremos de cómo aprovechar el ahorro voluntario y como elegir al AFORE adecuada.

 

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  1. en respuesta a Misael Mora
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    #2
    23/09/16 11:46

    Gracias Misael, la próxima semana publicare un nuevo articulo con mas información. Si estas interesado en algún tema en especifico no dudes en dejarlo como sugerencia.

  2. Top 10
    #1
    23/09/16 00:35

    Qué información tan completa!


Recuerda que cada trabajador es único y por lo tanto tiene problemas y características diferentes; si quieres saber más de tu caso en particular, ¡contáctame!