Blog Nación Financiera
¡Bienvenidos a la reconfiguración de la era económica mundial y sus efectos!

Crónica de una sobreviviente con sangre color esperanza

México, tú no tienes la culpa de nada, pues hoy, en tus entrañas hay frío y corre sangre por todas partes, en tus profundidades se encuentran placas tectónicas tan potentes como la placa de Cocos y la placa Norteamericana que pueden desplazarse a diestra y siniestra, como si no supieran que en su superficie hay vida humana, a su vez provoca un movimiento que genera fuerza de ficción manteniendo atoradas estas placas adyacentes, produciendo grandes esfuerzos en las materias hasta lograr una ruptura violenta, para así, liberar energía acumulada.

 

Ese efecto es lo que conocemos como sismo, en tu historia han ocurrido dos, en los últimos siglos, que han marcado generaciones, que han demostrado cuán sensible es nuestra infraestructura, y a pesar del paso de los años y del avance tecnológico por más que el hombre intente jugar a ser Dios, no hemos podido dominarte.

 

Misma fecha, mismo lugar, mismo efecto...

 

El primero se suscitó el 19 de septiembre de 1985, a las 7:19 a.m. Tiempo del Centro (13:19 UTC) con una magnitud de 8,1 (MW), afectó en la zona centro, sur y occidente de México siendo, el Distrito Federal la más afectada, cuya duración aproximada fue de poco más de dos minutos. Arrojando datos tan dolorosos, pues el gobierno reportó el fallecimiento de 7,000 personas, 4,000 personas rescatadas con vida de los escombros y 30,000 estructuras destruidas en su totalidad (tembloresenmexico.com/2018).

 

¡Pobre nación mexicana que mala ha sido tu suerte! Pues tu nueva generación de jóvenes que comprende de la década de los 80´s hasta la actualidad, también fuimos espectadores de otro impresionante acontecimiento, 32 años después, hasta irónico parece.

 

Y aquí el que no suspira, llora, 19 de septiembre del 2017 “-bien claro lo tengo yo-”, eran las 13:14 h. de un martes cualquiera, los niños se alistaban para entrar al turno de la tarde, personal de empresas, docentes, jornaleros, empleados y demás, que se encontraban en plena hora laboral.

 

Todo transcurría con normalidad, mientras tanto en Axochiapan, Morelos se generaba un terremoto de 7.1 grados sobre la escala de Richter, alcanzando de inmediato Puebla, Estado de México y Ciudad de México, provocando afectaciones y pérdidas humanas en la franja que abarca desde la delegación Gustavo A. Madero, Cuauhtémoc, Benito Juárez, Coyoacán, Iztapalapa y Xochimilco.

 

En lo personal a mí nadie me va a decir cómo pasó, pues mis propios ojos vieron cómo se movían las paredes, como estructuras brutalmente altas y toscas se movían con una fluidez parecida al pasto verde en una tarde de primavera, observar correr a la gente con desesperación, miedo y temor, proclamando perdón al omnipotente, como si él lo hubiera provocado, además me partió el alma apreciar a muchas madres de familia cubrir el rostro de sus hijos para que no vieran, como la tierra cobrara vida y dispuesta a destruir todo lo que estuviera a su paso con toda su furia... una de ellas era mi hermana.

 

Después de los peores minutos de nuestras vidas, no había luz, no había señal para comunicarnos, todos teníamos la incertidumbre de saber cómo estaban nuestros familiares, amigos y conocidos, que ese día por la mañana salieron a trabajar o a estudiar con la esperanza de regresar a casa.

 

Lo más viable fue asistir a una tienda en busca de pan para aliviar los nervios, como es costumbre mexicana, pero mi sorpresa fue otra, pues la joven que atendía me dijo: - ¿Dónde te tocó el sismo? – yo triste le respondí: – En mi casa... pero gracias a Dios mi familia y yo estamos bien. Ella, dándome una sonrisa con su rostro pálido me contestó. – Qué bueno, me agrada saber eso, pues México despareció, hay edificios y escuelas con niños que cayeron repletas, lo sé porque mi patrón tiene la radio del carro encendido-.

 

Después de esas palabras yo salí de esta tienda con lágrimas en los ojos, me era completamente imposible creer lo que mis ojos vieron y lo que mis oídos escucharon. Cómo era posible ver a mi patria querida, destruida, abandonada y con heridas que jamás se van a cubrir.

 

Al paso de las horas llegó la luz eléctrica, las redes sociales se llenaron de videos comprobando los hechos, peticiones de personal civil pidiendo ayuda, personas llorando desconsoladas, he inclusive los medios internacionales replicaban la noticia del terremoto que azotó a México por segunda vez en menos de 50 años.

 

¿La cuenta final? 342 muertos en el país, rescatados 69 personas y 38 edificios colapsados. Entre los muertos, informó la Secretaría de Relaciones Exteriores, se ha identificado a nueve personas extranjeras: 5 de nacionalidad taiwanesa, una mujer panameña, uno de Corea del Sur, uno de España y uno más de Argentina.

Niño pidiendo a Dios

Pero...

Hago extenso mi reconocimiento a toda la sociedad, que se olvidó de sus creencias religiosas, orientación sexual, puestos, niveles de sociedad y demás para convertirse en simplemente humanos, que, sin necesidad de ir a la guerra se ganaron el nombre de soldados y generalas de México, desde ese día inolvidable, todos los mexicanos se ganaron la cruz, se han ganado las malvas, son héroes de nuestra nación. Y ¡muchas gracias! a los países del mundo que se quitaron el sombrero y se dispusieron a extender su mano respetando y entendiendo nuestro dolor.  ¡Gracias por demostrarle al mundo lo sensibles y comprensibles que podemos ser!

 

Para finalizar al juez eterno encomiendo las almas perdidas, y entrego mi más sentida condolencia a las familias afectadas esperando la pronta resignación de nuestros hermanos caídos. Sé que no es fácil, pero de este perfil está hecho México, de personas que nunca se rinden, que son optimistas y demuestran ser mejores cada día honradamente y sobre todo, con el corazón.

 

A eso queridos hermanos, le llamó tener sangre color esperanza, ¡viva México!  

 

 

Fuentes consultadas:

Redacción. (S/F). Sismo del 85. 19/septiembre/2018, de Temblores en México: Información, Historia, Estadísticas y Prevención buscar... Sitio web: http://www.tembloresenmexico.com/index.php/sismo-del-85

Francisco "Charro" Avitia. (1992). Maquina 501. 15 Éxitos de Francisco "Charro" Avitia [playlist]

 

Maricarmen Maltos Vanegas.

Directora de Investigación en UVM Campus Lomas Verdes.

TWITTER: @RoyalMaltos

 

  1. #1

    Juandi3

    Muy buen texto. Me ha parecido conmovedor y adecuado a la fecha y el contexto.

Autor del blog