Después de una semana intensa de noticias en donde el FMI dio a conocer sus nuevas previsiones sobre la economía mundial de una caída del -4.9% y un panorama más negativo en el PIB de varios países, entre ellos México en la que habla de una caída de más del -10% en el producto interno bruto para este año. Donde también el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador dice que la previsión del FMI es demasiado “pesimista” y que él prefiere pensar en algo más “optimista” para el país. Claro otra opinión sin argumentos válidos, al igual que cuando empezó la pandemia. Así se deja la salud y la economía de un país, a la suerte y deseando que pase lo mejor.  

 

Ya suenan las Alarmas

Por supuesto que suenan las alarmas. La cabeza no me da para entender las decisiones de un gobierno sumamente ineficiente, en donde el Director General de Promoción de la Salud, Ricardo Cortés, menciona algo “lógico” en el cambio del semáforo donde el país estaba en rojo por la pandemia y de la nada, de un día para otro, se da un cambio en el semáforo de rojo a naranja por el argumento de decir “si se combina rojo con naranja, el resultado es naranja”. Este gobierno, a un criterio muy personal, como los gobiernos anteriores, insulta la inteligencia de todos y cada uno de los mexicanos, quizá de manera más descarada por la situación en la que se vive actualmente.

Lejos de cambiar el semáforo por una mejora en aplanar la curva de la pandemia, el motivo es la reactivación de la economía. Cosa que hubiese estado muy bien, después de realmente haber aplanado la pandemia y no en punto más grande de infección en donde la curva solo muestra incrementos. 

Será complicado ver un panorama más “optimista” como dice nuestro presidente, con las cancelaciones de su grandioso aeropuerto o su grandioso tren maya, en el cual se presumía una gran disminución en la tasa de desempleo. Más aún con la última noticia en donde, supuestamente, el embajador de EU, Christopher Landau, dice “no es un buen momento para invertir en México”, haciendo aún menos atractivo al país para algo tan importante como es la inversión extranjera (cosa que después desmiente en su cuenta de Twitter). Parece ser que todo apunta a problemas más graves con la cancelación de esas obras públicas o que cada vez son más las empresas que se dan de baja en el IMSS, por el peligro que hay en la calificación crediticia, los bonos basura y bajar cada vez más ese atractivo en la inversión extranjera.

No es por ser pesimistas, todo lo contrario, creemos que siempre hay soluciones para todo. Claro, también hay que ser conscientes y realistas. Hay entender que la única manera en la cual toda esta situación mejorara es hasta que se encuentre una cura o un tratamiento en contra del virus. Se vienen años complicados para la economía de nuestro país y en general para la economía mundial, muchos se vienen preparando desde hace años. Los que no, creo que es momento de pensar en como proteger sus capitales, aún hay tiempo de hacerlo.

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