Los cuatro frentes

Cuando era estudiante escuché una analogía muy particular que hacía alusión a los portafolios de inversión y el fútbol. A simple vista, no le encontré mucho sentido, pero al analizarla y posteriormente, aplicándola, pude darme cuenta de la gran lógica que aguardaba.

En el fútbol hay 4 posiciones tácticas: guardameta, defensa, centrocampista y delantero. La primera y la última tienen encomendadas tareas muy específicas, resumiéndose, entre otras cosas, en evitar la entrada de goles del equipo rival y de meter goles al equipo rival, respectivamente. La segunda, como su nombre lo dice, defiende de los ataques del equipo rival. En cuanto a la tercera, su responsabilidad principal es la coordinación del juego entre todas las líneas. Dicho esto, ¿qué relación hay con un portafolio de inversión? Se lo explico en las siguientes líneas.

La estructura de un portafolio de inversión debe estar conformada por 3 elementos: el conservador, el defensivo y el agresivo. Comparándola con las posiciones tácticas hay muchas similitudes. El primer elemento tiene una función similar al del guardameta, pues brinda una protección sin igual a la cartera dadas las características de los instrumentos financieros que se sitúan en ese bloque, los cuales principalmente son tasas libres de riesgo, amortiguando las fluctuaciones naturales del resto de los elementos, y como resultado, «asegurar» ganancias. El segundo fungiría como defensa y centrocampista a la vez, ya que es el elemento medular en una cartera, aquel que le da equilibrio a la estrategia; conformándose de diferentes tipos y clases de instrumentos financieros y/o activos financieros o no financieros. Del último, al igual que la posición delantera del fútbol, efectúa una ejecución ofensiva, siendo el elemento con mayor exposición al riesgo y, por ende, se esperaría la retribución de ganancias más grandes.



Viéndolo desde esa óptica, la analogía es muy cierta, y no sólo eso, es moldeable a cualquier perfil de inversionista y objetivo de inversión, dando mayor sensibilidad del riesgo y la volatilidad al momento de armar un portafolio de inversión, pues tanto un perfil conservador como un perfil agresivo deben tener un componente agresivo y conservador, respectivamente, pero, desde luego, acorde a su aversión al riesgo y horizonte de inversión.

¿Su portafolio ya cuenta con los 4 frentes?

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