Así debes usar tu primera tarjeta de crédito

 
Hace años una persona me dijo “en este país (México) si no debes, no existes”, es una frase curiosa pero muy real en el sentido de que si no haces historial crediticio no podrás obtener bienes importantes como los llamados “bienes duraderos” (una casa, un automóvil, electrodomésticos, etc.). Solo he conocido a dos personas que no compraban a crédito, que cuando querían adquirir productos como muebles para el hogar o incluso un automóvil ahorraron hasta obtener todo el capital para su meta y así comprarlo “al contado”. 

 

Ahorrar así es lo mismo que pagar un crédito en el sentido que cada quincena estas dos personas guardaban una cantidad fija de su sueldo para lograr la compra que querían. El problema fue cuando casi 10 años después uno de ellos quiso adquirir su primera tarjeta de crédito departamental, la cual obviamente le fue negada porque “no tenía un historial crediticio” y decía “yo que soy bien ahorrador y pago de contado ¿no puedo tener una tarjeta de crédito?” y es que efectivamente, si no le debes a alguien (o no has hecho una historia de crédito) simplemente no existes para el sistema financiero y una institución de crédito no tiene modo de saber tu nivel de endeudamiento, tu nivel de ingresos, ni tu historial crediticio. Sin duda otro panorama hubiera sido si con la misma disciplina que ahorraba, esta persona hubiera tramitado su primera tarjeta de crédito, pues habría empezado más joven su perfil en buró de crédito y con esa disciplina hubiese construido buenas referencias. 
 

No hay que tenerle miedo al crédito 

El crédito bien manejado es una excelente herramienta para (por ejemplo) formar patrimonio. Deuda no es sinónimo de algo negativo, pues cuando se usa para adquirir bienes como un inmueble en el cual pueda vivir una familia se convierte en algo muy positivo. Justamente para lograr bienes importantes y de larga duración es que debemos manejar correctamente nuestros créditos. 
 
Yo diría que nuestra primera tarjeta de crédito cumple la función de “iniciarnos” en el mundo financiero de los préstamos, por ello es importante hacerlo correctamente para que nuestro manejo del crédito no nos juegue en contra sino a favor. A continuación te decimos cómo usar tu primera tarjeta de crédito con el objetivo de ir construyendo una buena reputación financiera: 
 
  • Lo primero que debes saber es que un crédito no significa tener dinero extra, el dinero que tiene una tarjeta es la cantidad que un banco te presta en una línea de crédito abierta, es decir, para que la uses en cualquier momento, entonces como no significan ingresos extra debes estar seguro de poder pagar lo que uses de ella. 
  • Revisa la tasa de interés para que sepas lo que pagarás por el financiamiento. 
  • Pago de comisiones. 
  • Pago de seguros. 
  • Pago por estados de cuenta extras. 
  • Programas de recompensas (premios por utilizar la tarjeta). 
 

Lo que nunca debes hacer 

Jamás hagas lo siguiente con tu primera (y con ninguna) tarjeta de crédito: 
 
  • Pagar el mínimo, esto solo incrementa tu deuda dependiendo de la tasa de interés que hayas aceptado. 
  • Dejar de pagar. Esto te trae malas notas de crédito y afecta tu reputación financiera. 
  • Olvidar la fecha de corte. Saberlo es importante para programar tus pagos de acuerdo a tu presupuesto. Además, al recordar este dato puedes financiar una compra por semanas, tiempo que tendrás para pagarla sin presiones. 
 
Sin duda la primera tarjeta de crédito te abre la puerta a mundo financiero y te ayuda a adquirir práctica en educación financiera, así que hacer de este instrumento una buena experiencia será el resultado del buen manejo que hagas de ella. 
 



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