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¡Hola a todos!

Hoy vamos a adentrarnos en la segunda parte de este tema tan importante. Antes que nada, me gustaría agradecerles por acompañarme en este espacio y por compartir con otros esta valiosa información.

Como les comentaba, las heridas financieras son patrones de comportamiento arraigados en nosotros, que afectan nuestra relación con el dinero. En la primera parte hablamos sobre la herida de pertenencia y aceptación, la herida de conocimiento, la herida de insuficiencia y la herida de desconexión. Hoy exploraremos otras heridas que también impactan nuestras finanzas.

Comencemos con la herida del niño. Esta herida se origina en la infancia, cuando nos negaban lo que queríamos sin explicación. Como adultos, adoptamos mantras como "para eso trabajo" o "para qué ahorrar si me voy a morir". Es importante reconocer cómo estas creencias arraigadas en la niñez influyen en nuestras decisiones financieras.

Luego, tenemos la herida de culpa, tan arraigada en la cultura latinoamericana. Esta culpa puede surgir por tener éxito mientras otros sufren, o por sentir placer en general. La culpa nos lleva a sabotearnos financieramente, impidiéndonos disfrutar de nuestros logros y generando estrés innecesario.

La herida de supervivencia es otra que afecta nuestras finanzas. Si crecimos en un entorno donde el dinero era escaso, es probable que llevemos ese miedo a la falta a nuestra vida adulta, incluso cuando ya estamos financieramente estables. Esto nos hace ser negligentes con nuestro propio bienestar financiero y nos impide disfrutar del dinero que hemos acumulado.

El apego es otra herida que puede limitar nuestra prosperidad financiera. Estamos apegados a creencias, ideas y experiencias del pasado, lo cual nos impide cambiar y evolucionar. Es crucial identificar estos apegos para poder liberarnos de ellos y abrirnos a nuevas oportunidades financieras.

En resumen, reconocer nuestras heridas financieras es el primer paso para sanar nuestra relación con el dinero. Al comprender cómo estas heridas afectan nuestras decisiones financieras, podemos comenzar a cambiar nuestros patrones de comportamiento y crear una vida financiera más próspera y plena.

 Si desean profundizar aún más en esta conversación, les animo a dirigirse a mi perfil en Twitter y buscar la grabación completa sobre este tema. Estoy segura de que encontrarán valiosas reflexiones y consejos que les ayudarán en su propio camino hacia una relación más saludable y consciente con el dinero

Con cariño,

Liliana Zamacona





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