Saludos desde Europa, pero nos fijamos en el mercado USA como hacemos habitualmente. Atención, porque el S&P 500 puede estar marcando máximos y, al mismo tiempo, no estar tan fuerte por dentro como parece.
Esa es la paradoja de la amplitud: el índice sube, pero lo hace empujado por pocos valores de gran peso. Si las grandes tecnológicas, los semiconductores o las megacaps tiran con fuerza, el S&P puede avanzar aunque muchas acciones estén planas o incluso cayendo.
Esto no invalida el rally, pero sí lo hace más frágil. Una subida sana suele venir acompañada por muchos sectores participando: industriales, consumo, financieras, small caps, tecnología, salud. Cuando solo suben unos pocos nombres, el índice depende demasiado de ellos. Amplitud negativa en 6 de las 9 sesiones subiendo
La lectura práctica es sencilla: mientras los líderes sigan fuertes, el mercado puede continuar. Pero si esos líderes descansan, el índice puede corregir aunque no haya una mala noticia macro importante.
Por eso, después de varias sesiones consecutivas al alza, no basta con mirar el S&P 500. Hay que mirar cuántas acciones realmente acompañan. Porque a veces el índice parece una multitud, pero en realidad lo están empujando tres o cuatro gigantes con mucha espalda.