Así es la estrategia del SAT para retrasar la devolución de saldos a favor

El Sistema de Administración Tributaria (SAT) ha hecho una importante inversión de recursos y de publicidad para alentar a las personas a que hagan su pago de impuestos y su declaración anual, sin embargo, según expertos y cámaras industriales también ha realizado todo que tiene a su alcance para diseñar estrategias con el fin de retrasar la devolución de saldos a favor, pues de la misma forma que a muchos no les gusta pagar impuestos, al SAT tampoco le agrada devolverlos y esto constituye el “estira y afloje” de todos los años fiscales.

Estos son los números de la declaración anual de este año (cifras del SAT):

 

  • 83% e contribuyentes obtuvieron saldos a favor, una cifra con la que “se superaron las expectativas”.
  • Se presentaron 6 millones 686 mil 333 declaraciones anuales de personas físicas (21% más que el año pasado, es decir 178 mil 769 declaraciones más).

 

 

Por otro lado, la Cámara de la Industria de Transformación de Nuevo León (Caintra) hizo una encuesta y de ahí resultó lo siguiente:

 

  • El SAT tarda en promedio 70 días para hacer las devoluciones de IVA, cuando el plazo que marca la ley es de 40 días hábiles.

 

Desafortunadamente los tiempos tan prolongados del SAT afectan principalmente a las pequeñas y medianas empresas (PyMes) ya que debido a sus características, estas empresas utilizan estos recursos económicos para:

 

  • Comprar materia prima.
  • Pago de salarios.

 

 

¿Cuáles son las estrategias que usa el SAT para retrasar (o incluso no pagar) la devolución de impuestos?

La misma Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon) admite que el SAT lleva a cabo acciones para retrasar la devolución de impuestos no solo a empresas, sino también a personas físicas y consiste en lo siguiente:

 

  • Solicitar más información a los contribuyentes para ir deteniendo el proceso.
  • Emitir requerimientos informativos (cuando no cuenta con el fundamento legal para hacerlo).
  • Pedir al contribuyente documentación e información desproporcionada.
  • “Perder” o no archivar correctamente pagos de impuestos pasados a personas físicas con el fin de que vuelvan a hacer su contribución como condición para que les sea regresado el IVA (esto sucede más cuando se trata de contribuciones muy pequeñas).
  • Solicitar más de una vez la procedencia de la cantidad solicitada.
  • No dar a conocer a los contribuyentes los motivos y fundamentos con base en los cuales fueron rechazadas sus solicitudes de devolución. Por ejemplo, esto sucede frecuentemente cuando en el portal del SAT aparece la frase “No autorizada”, sin notificar motivos ni fundamentos. Esto constituye una práctica ilegal e irregular.
  • No especificar las causas concretas por las que procede una revisión.
  • No respetar los plazos para requerir o para resolver las solicitudes de devolución.
  • No indicar concretamente qué es lo que se busca el SAT con un acto de fiscalización, en relación con la solicitud de devolución.
  • Presumir, sin fundamento, que la devolución solicitada es fraudulenta (recordemos que es a la autoridad fiscal a la que le corresponde ser muy exacta al suponer ello y debe presentar las pruebas, no sólo suponerlas).
  • Cualquier otra extralimitación de las facultades de las autoridades recaudatorias.

Todas estas acciones por parte del SAT en materia de devolución de impuestos “son abusivas” porque tienen “el único objeto de retrasar y dilatar injustificadamente las devoluciones que procedan”. El organismo hace esto apostando al tiempo y la desesperación para que las personas y empresas desistan de solicitar que les regresen los impuestos que procedan (y al final debido a esto muchas veces el SAT acaba no pagando), algo a lo cual tienen derecho por ley.

 

Estas malas prácticas del SAT han hecho que tanto empresarios como personas físicas desconfíen más de devolución de impuestos, a pesar de los supuestos esfuerzos del gobierno por motivar a la población a que haga su declaración al asegurarle en los medios de comunicación que “ahora la devolución es más rápida que antes”.

 

La misma encuesta de la Caintra en mayo reveló que la percepción de la devolución de impuestos cayó respecto a abril:

 

  • 23% considera que la devolución de IVA empeoró.
  • El tiempo promedio de la devolución pasó de 60 a 70 días.
  • Entre enero y mayo la Prodecon ha recibido más quejas del SAT en comparación a 2019 por anomalías en la devolución de impuestos.

 

Entre la población aún existe la idea de que exigir o pelear la devolución de impuestos es sólo para las empresas y ello hace que desistan de su pago de impuestos, pero deben saber que la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente está facultada para proteger y defender los derechos de los contribuyentes en materia fiscal, así como investigar e identificar los problemas y perjuicios que el SAT provoque a los pagadores de impuestos en México.

 

 

 

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