A nivel estratégico, la estructuración de un plan de trading guarda una mayor complejidad que el de un plan de inversión.
Para comenzar, el horizonte temporal de corto plazo es más complicado de gestionar que uno de largo plazo porque está mayormente influenciado por el ruido y el azar que por la información y los fundamentos. Segundo, la liquidez, y no me refiero a la facilidad de conversión en efectivo, sino a la capacidad de entrar y salir «rápidamente» de un determinado activo mediante una buena ejecución. Y, por último, ligada al punto previo, la fricción operativa, pues mientras que en la inversión se opera poco y lógicamente, el movimiento del activo va absorbiendo el costo a lo largo del tiempo, en el trading se realizan operaciones de forma constante, por lo que se debe buscar que siempre se genere un retorno real positivo.
Dicho esto, la herramienta del trading dista de ser solamente los graficadores técnicos, comprende un vasto kit de metodologías e instrumental cuantitativo para hacer un buen análisis de los activos.
Para fines meramente académicos e ilustrativos, desarrollemos el siguiente ejemplo de perfilamiento y selección de activos para una estrategia de trading en el mercado mexicano.
Quien aspira a participar en un mercado accionario, debe, preferentemente, enfocarse en su referencial bursátil, pues éste está compuesto de las acciones de mayor tamaño y representatividad sectorial, así como de aquellas con los niveles más elevados de liquidez y bursatilidad.
En esa línea, para este ejercicio nos concentraremos en las 10 emisoras con mayor representación en el S&P/BMV IPC (Tabla 1).
Partiendo del punto inicial, por separado, en las 10 acciones se comenzará a analizar con mayor rigor las sesiones bursátiles positivas (verdes) en el periodo que comprende la tendencia de corto plazo del S&P/BMV IPC (09 de abril de 2025 al 10 de abril de 2026, sumando 250 sesiones bursátiles) a fin de identificar en cuáles y cada cuándo se presenta la mayor brecha entre el precio más bajo (L) y el precio de cierre (C), esto con el objeto de calibrar, en términos meramente cuantitativos, cuáles son las más susceptibles para generar retornos intradiarios competitivos con respecto al mercado (Figura 1).
En cuanto al cierre, la muestra seleccionada, en su conjunto, opera en un rango cercano al equilibrio, oscilando en un rango aproximado de 43% y 59% en cuanto a velas positivas, lo cual es consistente con el propio comportamiento de la Bolsa. No obstante lo anterior, hay acciones que registran una mayor consistencia de cierres verdes (ganan más días de los que pierden), destacando Grupo México, S.A.B. de C.V. (BMV: GMEXICOB) con 59%; Cemex, S.A.B. de C.V. (BMV: CEMEXCPO) con 56%; Wal-Mart de México, S.A.B. de C.V. (BMV: WALMEX*) con 55%, y, Grupo Financiero Banorte, S.A.B. de C.V. (BMV: GFNORTEO) con 54%, el cual se alinea exactamente al S&P/BMV IPC. Sin embargo, es importante señalar que GMEXICOB no es más interesante, por ejemplo, que el Grupo Aeroportuario del Sureste (BMV: ASURB) o que Arca Continental, S.A.B. de C.V. (BMV: AC*), que claramente destacan por evidenciar un sesgo bajista, pues ahora simplemente la frecuencia de días positivos y negativos, y no así la rentabilidad (Gráfica 1).
No olvidemos que el mercado no necesariamente premia al que gana más días, sino al que logra capitalizar de forma eficiente sus movimientos.
Buscando entonces ahora entender qué tanto (hacia arriba y hacia abajo) se mueven estas acciones, se compararán el tamaño promedio de las subidas contra el de las caídas (Gráfica 2).
De inicio se visualiza que la mayoría de las emisoras se mueven en un rango relativamente acotado que oscila aproximadamente entre 1.0% y 1.60%, lo que invitaría a concluir que esta selección presenta una volatilidad diaria moderada y bastante homogénea entre sí. A su vez, el índice bursátil se sitúa en el extremo inferior, con un rango de 0.86% y 0.70%, dejando ver que varias acciones individuales son más volátiles que el mercado en su conjunto.
En ese sentido, Industrias Peñoles, S.A.B. de C.V. (BMV: PE&OLES*) destacaría como el activo más «explosivo», pues no sólo presenta la mayor amplitud en sus días positivos (2.56%), sino también las caídas promedio son más elevadas (2.22%). Por otro lado, CEMEXCPO, GFNORTEO, América Móvil, S.A.B. de C.V. (BMV: AMXB) y ASURB registran una asimetría más favorable, suben más de lo que caen en promedio. En tanto, GMEXICOB y WALMEX* se encuentran en una zona más equilibrada, mostrando una simetría operativa. El Grupo Aeroportuario del Centro Norte, S.A.B. de C.V. (BMV: GAPB) y Fomento Económico Mexicano, S.A.B. de C.V. (BMV: FEMSAUBD) se colocarían como las menos atractivas, ya que las caídas promedio superan a las subidas. Finalmente, AC* mantiene una estructura defensiva con movimientos más contenidos hacia ambas direcciones.
Teniendo ya estos datos, prosigamos al punto medular, el análisis de cuánta presión vendedora fue absorbida durante la sesión bursátil (Gráfica 3).
El primer señalamiento por destacar es que, de forma generalizada, las velas verdes presentar un diferencial mucho mayor que las velas rojas en prácticamente toda la muestra estudiada, reflejando que, cuando el mercado se revaloriza, el precio de cierre tiende a quedar significativamente alejado del mínimo de la sesión bursátil, en cambio, en los días negativos, el cierre suele ubicarse más cerca del mínimo, sugiriendo una menor capacidad de rebote antes del término de las operaciones. Asimismo, al igual que el punto anterior, el S&P/BMV IPC destaca por tener la menor amplitud, 1.14% en velas verdes y 0.38% en velas rojas, reforzando su papel de reflejar un comportamiento promedio y menos volátil.
PE&OLES* nuevamente se posicionaría como la más interesante, y no sólo por su gran amplitud de 3.61% en los días positivos, sino también en los días negativos con 1.35%. Enseguida, se ubicarían, respectivamente, GMEXICOB, GAPB, CEMEXCPO y ASURB, mostrando una capacidad consistente de recuperación una vez tocados los mínimos del día. GFNORTEO se coloca en una zona intermedia – alta, si bien con un buen recorrido en los días positivos, pero con una distancia más moderada en los negativos. Por su parte, AC* presenta un diferencial razonable en las velas positivas, aunque con cierta moderación en las negativas. WALMEX* y FEMSAUBD muestran una estructura de mayor acotamiento y, por consiguiente, de una intensidad mucho menor que sus pares anteriores, teniendo un comportamiento intradía más estable y menos expansivo. Finalmente, las acciones de AMXB serían las de menor amplitud relativa.
A partir de los insights extraídos de estos análisis, podemos concluir que las emisoras más adecuadas para un asset allocation de una estrategia de tradingno son necesariamente las que registran más días positivos, sino las que combinan 3 cosas: frecuencia razonable, magnitud atractiva y una estructura intradía con capacidad de recuperación desde mínimos. Bajo esa línea, PE&OLES*, GMEXICOB y CEMEXCPOsobresalen como los perfiles más idóneos. En un escalón menor, GAPB y GFNORTEO, claramente con rasgos atractivos para realizar trading, pero con matices más acotados en cuanto a intensidad y simetría del movimiento. Y, con respecto a los otros nombres, muy específicamente AMXB o FEMSAUBD, muestran una mayor contención, siendo los menos atractivos.
Para culminar, resulta esencial recordarle que, pese a las matemáticas que se aplicaron en el desarrollo de estos párrafos, las finanzas bursátiles no son ciencia, de manera tal que el desenvolvimiento de estos activos (y, en general, todos) dista de responder únicamente a sus propiedades cuantitativas, sino a un conjunto de variables y hechos, de los cuales algunos ni siquiera pueden medirse, pues son puramente cualitativos.
El trading y la inversión exitosa van más allá de sacar números.