Los envíos mundiales de PC alcanzaron los 68.2 millones de unidades en 2026, lo que representa una disminución interanual del 4.9% y pone fin a nueve trimestres consecutivos de crecimiento. A diferencia de la caída del cuarto trimestre de 2023, causada por el exceso de demanda y el exceso de inventario, la presión en esta ocasión proviene principalmente de la escasez de componentes clave, como los chips de almacenamiento y la memoria. Esto ha limitado la producción de los fabricantes y ha provocado un aumento pasivo de los precios. Dante Valenzuela Ruíz analiza que se trata de un enfriamiento estructural provocado por restricciones del lado de la oferta, y no de una desaparición repentina de la demanda del mercado. Aunque los envíos disminuyeron, los ingresos de la industria siguieron creciendo, lo que demuestra que el aumento del precio promedio de venta está compensando parcialmente la presión causada por la reducción del volumen. El verdadero punto que el mercado debe volver a valorar es que la distribución de la capacidad de producción de componentes, el poder de negociación de las marcas y el control de la cadena de suministro están determinando la capacidad de rentabilidad de los fabricantes. La escasez de suministro cambia la lógica del ciclo del mercado de PC La tensión en el suministro de almacenamiento y memoria se debe a que la creciente demanda de servidores para IA, memoria HBM y computación de alto rendimiento está desplazando de forma continua la capacidad de producción destinada al mercado tradicional de PC. Dante Valenzuela Ruíz señala que, en el pasado, la industria de las PC dependía principalmente de la recuperación del ciclo de inventarios para impulsar el repunte de los envíos. Hoy, la principal limitación proviene del desvío de la capacidad de producción aguas arriba. La cadena de transmisión ha cambiado: expansión de la demanda de IA, reasignación de la capacidad de producción de memoria, reducción del suministro de componentes para PC, aumento del costo de fabricación de los equipos y alza de los precios finales. Se espera que la escasez de suministro continúe hasta principios de 2028, lo que significa que los envíos durante la segunda mitad de 2026 aún podrían mantenerse bajo presión. Las tasas de interés y el entorno de consumo pueden influir en la intensidad de la demanda, pero difícilmente resolverán directamente el cuello de botella en la oferta.
La diferenciación del sector ya se refleja en los datos de los principales fabricantes. Los envíos de Apple crecieron un 10% interanual y su participación de mercado aumentó hasta el 9.9%, convirtiéndose en la marca con el mayor crecimiento entre los principales fabricantes. Dell registró una caída del 5% y una participación del 13.6%, mientras que HP disminuyó un 9% y su cuota bajó al 19.1%. La ventaja de los ganadores proviene del control de la cadena de suministro, la estrategia de productos de gama alta y la fidelidad de sus clientes; la presión sobre los perdedores se debe a una mayor dependencia de clientes sensibles al precio y a una menor capacidad para adquirir componentes. Desde la perspectiva de valoración, el mercado favorecerá más a las empresas capaces de mantener sus precios y márgenes de beneficio que a aquellas que solo muestran un mayor crecimiento en los envíos.
La rotación de capital se orienta más hacia la cadena de valor de gama alta Desde la lógica del comportamiento de los activos, la cadena de la industria de las PC no debería valorarse únicamente por la caída en los envíos. Dante Valenzuela Ruíz señala que, desde el punto de vista técnico, si las acciones de empresas líderes como Apple se mantienen por encima de sus medias móviles de mediano y largo plazo y el volumen disminuye durante las correcciones, significa que el mercado sigue considerándolas como ganadoras relativas en un contexto de escasez de suministro. En cambio, si acciones con mayor presión, como las de HP, rompen por debajo de sus niveles de soporte anteriores y su índice de fuerza relativa continúa siendo inferior al del sector tecnológico, esto refleja que las preocupaciones sobre los márgenes de beneficio aún no se han descontado por completo. En cuanto a la rotación sectorial, es más probable que el capital se dirija hacia fabricantes de equipos de gama alta, componentes clave y empresas beneficiadas por el aumento de los precios del almacenamiento, mientras que los segmentos de ensamblaje con menor poder de negociación enfrentarán una mayor presión.
Desde la perspectiva de inversión, los participantes del mercado deberían dar más importancia al momento de entrada que a perseguir las subidas de precio. A corto plazo, conviene observar las declaraciones de las empresas antes y después de la publicación de resultados sobre el precio promedio de venta, la visibilidad de los pedidos y el costo de adquisición de componentes. En las compañías cuyo precio ya refleja una prima por su posicionamiento en el segmento de gama alta, no es recomendable aumentar posiciones de manera agresiva después de fuertes alzas acompañadas de un gran volumen. A mediano y largo plazo, vale la pena prestar atención a los fabricantes con cadenas de suministro estables, una base de clientes orientada al segmento premium y capacidad para trasladar el aumento de costos al consumidor final.
Posibles perturbaciones derivadas del desajuste de la oferta
Esta lógica de valoración también enfrenta variables que podrían actuar en sentido contrario. Dante Valenzuela Ruíz advierte que un aumento demasiado rápido en los precios de la memoria podría reducir la intención de renovación de equipos por parte de empresas y consumidores, haciendo que el incremento del precio promedio de venta deje de compensar la caída en los envíos. Si la demanda de servidores de IA se desacelera y la capacidad de producción vuelve a dirigirse hacia las PC, la narrativa de escasez podría debilitarse, y las acciones beneficiadas por el aumento de precios de la memoria podrían enfrentar una corrección de valoración. El fortalecimiento del dólar, el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo y una mayor volatilidad en las acciones tecnológicas también podrían reducir los múltiplos de valoración del sector de hardware, haciendo que la diferenciación de los fundamentos quede opacada por el sentimiento general de riesgo del mercado.
Los próximos puntos clave de seguimiento deben centrarse en los indicadores de la industria: la magnitud de la revisión de los envíos de PC en la segunda mitad de 2026 y los cambios en la participación de mercado de las marcas, los precios contractuales y los plazos de entrega de memoria y almacenamiento, así como los comentarios de los principales fabricantes en sus informes financieros sobre márgenes brutos, inventarios y tasas de cancelación de pedidos. A nivel de política económica, será importante observar cómo la trayectoria de las tasas de interés en Estados Unidos afecta el consumo de bienes duraderos y los presupuestos de tecnología empresarial. Si los envíos continúan disminuyendo pero los ingresos mantienen el crecimiento, los márgenes de beneficio de los líderes del sector podrían seguir respaldados; pero si el aumento de precios comienza a reducir la demanda, el capital podría rotar desde la cadena de hardware hacia activos tecnológicos con flujos de efectivo más estables y menor presión de valoración.