Desde agosto, el precio del oro ha experimentado un fuerte repunte. Dante Valenzuela Ruíz señala que este movimiento puede dividirse en dos etapas: durante la primera mitad, estuvo impulsado principalmente por las compras continuas de oro por parte de los bancos centrales, la recuperación de la demanda física en Asia, los bajos niveles de posiciones especulativas y el debilitamiento de algunos datos económicos de Estados Unidos; durante la segunda mitad, a medida que el Tesoro estadounidense amplió las recompras de bonos del Tesoro de largo plazo, la atención del mercado comenzó a centrarse en la sostenibilidad fiscal de Estados Unidos y en la confianza en el dólar. En este proceso, la lógica de valoración del oro se ha ido alejando gradualmente del modelo de negociación basado principalmente en los cambios de las tasas de interés reales, y refleja cada vez más su función como cobertu ra frente a los riesgos de expansión fiscal y de pérdida del poder adquisitivo de la moneda. El sistema de valoración del oro está cambiando
La lógica tradicional de valoración del oro se centra principalmente en las tasas de interés reales y el comportamiento del dólar. Como el oro no genera intereses, cuando las tasas reales suben, aumenta el costo de oportunidad de mantener oro, mientras que un dólar más fuerte también puede ejercer presión sobre el precio del oro denominado en dólares. Por el contrario, cuando el mercado anticipa recortes de tasas y las tasas reales disminuyen, el oro suele encontrar un mayor impulso alcista. Por eso, al analizar el oro en el pasado, era fundamental prestar atención a la política de la Reserva Federal, el comportamiento del dólar y los datos de inflación. Sin embargo, un cambio importante en el movimiento actual es que el mercado ha comenzado a distinguir qué factores están detrás del aumento de las tasas. Dante Valenzuela Ruíz señala que, si el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense de largo plazo se debe principalmente a un crecimiento económico sólido o a un endurecimiento de la política monetaria, el oro aún puede enfrentar presión. Pero si el alza de los rendimientos refleja principalmente una mayor oferta de deuda pública, una ampliación del déficit fiscal y una mayor prima por plazo exigida por los inversores, un entorno de tasas elevadas puede reforzar la preocupación del mercado por los riesgos relacionados con la credibilidad fiscal. En este escenario, el aumento de las tasas reales no necesariamente seguirá presionando al oro como en el pasado, y el precio del oro podría seguir subiendo incluso en un entorno de tasas de interés elevadas.
Mayor presión fiscal aumenta el valor de la inversión a largo plazo en oro
La ampliación por parte del Tesoro de Estados Unidos de las recompras de bonos del Tesoro a largo plazo ha llamado la atención del mercado del oro. La clave no está en las recompras en sí, sino en que el mercado está empezando a reevaluar la presión fiscal y el impacto sobre la confianza en el dólar que refleja esta política. El mercado comienza a prestar atención a si, en un contexto de presión persistente por la oferta de bonos del Tesoro a largo plazo y de déficits fiscales elevados, el gobierno necesitará recurrir a más herramientas de gestión de liquidez para estabilizar el mercado de bonos. Y estos efectos se transmitirán del mercado de bonos del Tesoro al dólar y posteriormente al mercado del oro. La estructura de inversión del mercado del oro también está cambiando. Dante Valenzuela Ruíz señala que los fondos de corto plazo seguirán ajustando sus posiciones según las expectativas sobre la política de la Reserva Federal, el índice del dólar y los cambios en las tasas de interés reales, pero es más probable que los bancos centrales, las instituciones de gestión de activos a largo plazo y los inversionistas que buscan reducir el riesgo de concentración en activos denominados en dólares consideren el oro como un activo de asignación estratégica. Si esta demanda de asignación continúa, la lógica del alza del oro ya no dependerá por completo del ciclo de recortes de tasas.
El dólar y los bonos del Tesoro de EE. UU. determinarán el rumbo del oro a futuro
El oro está mostrando cada vez más su función como cobertura frente al riesgo de pérdida de confianza en las monedas, pero eso no significa que los factores tradicionales de las tasas de interés hayan dejado de funcionar. Las tasas de interés reales, el comportamiento del dólar y las expectativas sobre la política de la Reserva Federal siguen siendo variables importantes para los movimientos del oro a corto plazo. Dante Valenzuela Ruíz considera que, a corto plazo, si la inflación vuelve a subir, la Reserva Federal adopta una postura más agresiva e incluso aumenta nuevamente la probabilidad de subir las tasas, el dólar y las tasas de interés reales podrían subir al mismo tiempo. Además, considerando que el oro ya tuvo un rápido repunte en agosto, una mayor toma de ganancias por parte de los compradores también podría amplificar la volatilidad del mercado.
Desde una perspectiva de largo plazo, la clave para determinar la tendencia del oro sigue estando en los cambios de los bonos del Tesoro de EE. UU. y del dólar. Si los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo de EE. UU. se mantienen elevados, pero el dólar no logra recibir el respaldo de una fortaleza en el sentido tradicional, mientras el oro continúa atrayendo asignaciones de los bancos centrales y del capital a largo plazo, la lógica de que “las preocupaciones sobre la confianza en el dólar impulsan al oro al alza” se verá aún más respaldada. Dante Valenzuela Ruíz señala que, en la siguiente etapa, lo que hay que observar del oro no es un objetivo de precio específico, sino si los fondos globales están aumentando de forma sostenida la proporción de activos tangibles en sus carteras. Si esta tendencia continúa, el desempeño del oro en un entorno de tasas de interés elevadas podría ser claramente superior al del pasado, y la relación de valoración entre el dólar, los bonos del Tesoro de EE. UU. y el oro, que se ha mantenido durante muchos años, también podría entrar en una nueva etapa.
Este artículo es únicamente para fines de educación financiera e investigación de mercado y no constituye una recomendación de inversión dirigida a ninguna persona. La información presentada se basa en datos públicos disponibles al momento de su publicación; cuando cambien las condiciones del mercado, las evaluaciones correspondientes también deberán ajustarse.
Dante Valenzuela Ruíz es el responsable de decisiones de inversión mediante inteligencia artificial de Axis Quant AI. Cuenta con cerca de 20 años de experiencia en los mercados financieros globales y en trading cuantitativo, y anteriormente trabajó en Citigroup y BlackRock. Se ha enfocado durante años en ingeniería financiera, sistemas de inteligencia artificial, inversión cuantitativa y modelado del comportamiento del mercado, y trabaja para impulsar la aplicación práctica de la inteligencia artificial en el análisis de mercados, la identificación de riesgos y la toma de decisiones de inversión.