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La mayoría de nosotros tuvimos una alcancía de niños; unos el tradicional cochinito, otros una cajita, una botella o una lata. El hecho es que todos en algún momento la tuvimos por ahorrar para algo en específico. Ahora, de adultos, el ahorro está más vinculado con productos bancarios que con una alcancía, aunque las bases suelen ser muy parecidas. Por eso, en este post, recordaremos cómo ahorrar dinero en una alcancía para lograr las metas financieras que nos trazamos. 

¿Por qué se acostumbra ahorrar en una alcancía?

Esta costumbre se remonta a tiempos en que los bancos ni siquiera existían, de hecho existen muchas hipótesis acerca del origen de las alcancías. Una de estas hipótesis más populares, que sobrevive hasta hoy, es la que muchos escuchamos al recibir una alcancía: “Engorden al cerdo”. 

Esta presunción se sostiene en que en la sociedad occidental, los cerdos eran, por así decirlo,  las alcancías de las familias pobres, quienes compraban un cerdo en primavera y lo alimentaban con las sobras de comida de la casa durante más de seis meses. Al estar listo para ser sacrificado  en otoño o al principio de invierno se hacía la matanza para  alimentar a la familia. Representando un gran ahorro familiar. 

De esa costumbre de crianza y matanza de cerdos para el sostén y ahorro familiar se adoptó la reproducción de cerdos en miniatura como alcancías.  

¿Existe alguna manera ahorrar en una alcancía y alcanzar el éxito?

Existen diversos métodos para ahorrar en una alcancía y llegar a la meta de cumplir el objetivo que nos trazamos. Desde el consejo de la abuela hasta la filosofía de los más grandes y ricos del mundo. A continuación te mostraremos algunas de las estrategias que te permitirán ahorrar en tu alcancía, ya sea física o virtual, pero al mismo tiempo obtener beneficios de tu dinero y no solo dejarlo inactivo. 

Ahorrar o invertir en diversos activos o alcancías

Este viene a ser el primer secreto de los hombres más ricos del mundo. Ahorrar en múltiples cuentas e invertir en diversos activos, es decir, diversificar la estrategia de inversión sin depender de un solo proyecto, así como diversificar las formas en las que ahorramos. Sabemos que nuestra capacidad de invertir o ahorrar es una milésima frente a la de estos multimillonarios, sin embargo, todos podemos ahorrar e invertir a nuestra medida y proporción. 

Fijar un objetivo para tu ahorro

Otra de las técnicas que te permitirán ahorrar en tu alcancía o cuenta bancaria y alcanzar tu meta es plantearte un objetivo determinado. Como mencionamos, puedes tener varios objetivos y varios tipos de ahorro. Lo importante es que le pongas nombre a tu chanchito. Por ejemplo, puedes ahorrar para hacer un viaje, remodelar tu casa, comprar un auto, tener un fondo de emergencias, pagar tus estudios superiores… Las metas son tan diversas como tus circunstancias.

Siempre estudiar

Otro secreto de los más ricos del mundo es estudiar constantemente, hasta después de haber logrado el objetivo. Los grandes inversores dedican por lo menos 30 minutos al día para estudiar nuevas estrategias y aumentar las ganancias.  

En su Best Seller internacional “Padre Rico, Padre Pobre”, Robert Kiyosaki. Habla en sentido figurado sobre las alcancías. Refiriéndose a destinar el dinero a determinados objetivos y no contar con este para gastos indirectos. 

 El autor, inversionista y multimillonario Robert Kiyosaki refiere a 3 alcancías, las cuales enumera en su Teoría de las tres alcancías

La alcancía del ahorro: “Cuando uno hace dieta, o cuando tiene un examen, siempre ha sido una mala práctica pensar solo en objetivos absolutos. Si piensas que necesitas perder 20 kilos pero no divides tu objetivo en otros más pequeños, te parecerá un sueño imposible. Igual con un examen, es muy útil centrarse cada semana en un tema e ir viendo los progresos.

Con el dinero ocurre igual, pues ahorrar una fortuna parece imposible, pero ahorrar un poco todos los días o meses, eso es lo que realmente marca la diferencia y es accesible para todos. Si hoy comienzas a separar cada mes una pequeña cantidad para un fondo de ahorro, este año seguramente no serás rico, pero estarás más cerca de serlo en 5 o 10 años”.

La alcancía de la inversión: Refiere; “si solo ahorramos y gastamos, estamos condenados a no escalar la economía personal o familiar. La única forma de poder hacer crecer el dinero es invertir. Las tres principales formas de inversión son las siguientes: 

  • Inversión bursátil: El mercado es inestable y este tipo de inversiones tienen un gran riesgo, con lo cual solo son aconsejables si primero se ha cubierto los mínimos de seguridad y estabilidad personal y familiar.      
  • Invertir en un negocio: son una buena opción para el largo plazo, siempre y cuando sean compatibles con una mínima seguridad a corto plazo.        
  • Inversiones inmobiliarias: Es una forma segura de lograr ingresos recurrentes y pasivos con fluctuaciones de mercado mucho menor que en a bolsa, pues si bien es cierto que el valor de los inmuebles no es siempre igual, los cambios entran dentro  unas escalas previsibles que permiten una mayor seguridad y tranquilidad. 

La alcancía de la solidaridad: Según Robert Kiyosaki y otros grandes personajes de éxito, ayudar a los demás es fundamental para triunfar. Tener causas altruistas hacia otras personas, avances de la ciencia o el cuidado de la naturaleza es una forma de ser agradecidos con lo que tenemos. 

Alcancías modernas

Las primeras alcancías fueron de barro, cuero, madera y porcelana. Actualmente, en el mercado se consiguen muchos tipos de alcancías, incluso las hay digitales que cuentan y contabilizan tu dinero. 

En fin, el objetivo principal  de una alcancía es crear el hábito del ahorro a los niños, incluso a los adultos. Estos van ahorrando su dinero poco a poco hasta lograr llegar a la meta que se habían planteado, bien sea  un viaje, pagar la colegiatura, comprar equipos deportivos, etc. 

En muchos países de Latinoamérica los bancos obsequiaban alcancías alusivas con su logo para que los niños fueran ahorrando y conociendo cómo ahorrar. 

México no se escapó de esta tendencia de los bancos, quienes incentivaban a los niños al ahorro dándoles sus alcancías. Hoy día, a cierta edad ya los jóvenes pueden tener su propia cuenta bancaria y continuar con la preparación previa gracias a las alcancías. 

También puedes leer: “Mejores cuentas para niños y jóvenes”.

Uno de  los  bancos que le está dando vida y un nuevo giro al ahorro en alcancías es Banco Azteca, la cual ofrece el servicio de alcancía a sus ahorristas. Este servicio consiste en poder apartar una cierta cantidad de dinero dentro de sus propias cuentas para destinarlo a un proyecto o plan personal. 

La Alcancía de los sueños de Banco Azteca, permite ir de a poco con depósitos regulares a tu alcancía para que logren alcanzar su sueño sin renunciar a la disponibilidad del dinero. 

En conclusión, la experiencia de haber ahorrado en una alcancía para muchos fue el comienzo de su camino como ahorristas. Esa experiencia ingenua característica de la niñez alimentó y sigue alimentando el ahorro de los que tuvimos una alcancía. 

 
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