Por supuesto el fraude no tiene nada qué ver ni involucra al Servicio de Administración Tributaria (SAT), lo están llevando a cabo personas que se hacen pasar por contadores que promocionan sus servicios en redes sociales diciendo que ayudan a hacer la devolución de impuestos en la declaración anual. 

 

Ha ocurrido principalmente en grupos de compra-venta de Facebook, donde supuestos contadores ofrecen sus servicios para ayudarle a las personas a tramitar su devolución de impuestos ante el SAT. En engaño está bien elaborado en el sentido de que, como no solicitan dinero previo, la gente acaba confiando y proporcionando datos personales, información que es el objetivo real de los delincuentes. 
 

¿Cómo funciona este engaño? 

Una vez que se han ganado la confianza de la persona (diciendo que la asesoría es gratis y que no piden ningún pago hasta el momento en que el contribuyente tenga la supuesta devolución en su cuenta) continúan así: 
 
  • Lo primero que preguntan a la persona es si sabe que tiene algún “saldo rezagado”. 
  • Como seguro la victima dirá que no lo sabe, en seguida le mandan un link para ingresar (según) a una plataforma del SAT en la cual tiene que proporcionar datos para que el sistema le diga si es que cuenta con saldo a favor
  • Una vez capturada la información, el supuesto sistema del SAT afirma que se tiene “saldo rezagado a su favor”. En ese momento el defraudador dice que le cobrará 10% de ese monto por su servicio, pero será hasta que la persona reciba la devolución en su cuenta. 
  • Luego, el defraudador le dice a su víctima que pulse en el botón “retirar” y que enseguida ingrese los datos que el sistema le pide, que él seguirá en línea para acompañar en el proceso de devolución al contribuyente. 
  • Los datos que la víctima proporciona y que le roban son: identificación, comprobante de domicilio, fotos, número de tarjeta bancaria con todo y los dígitos de seguridad del reverso, supuestamente este último dato es porque ahí Hacienda hará el depósito. 
  • Una vez que con engaños proporciona sus datos, el “contador” le dice que “es necesario esperar la notificación de que fue aprobado su trámite por el SAT”, lo cual tarda siete días y que en ese tiempo tendrá su depósito, que él se podrá en contacto para el cobro de sus honorarios. En ese momento el defraudador bloquea a la víctima. 
 
Aquí el delincuente se apodera tanto de los datos de la tarjeta para usarla, así como de información personal con la cual se pueden hacer compras e incluso hasta tramitar préstamos o hacer otro tipo de fraudes financieros, por ello es recomendable no buscar en la informalidad asesorías en cuestiones de finanzas personales. 
 
 


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