Si bien las redes sociales son una fuente de información rápida para millones de personas, muchas veces confunden con o sin intención en su afán de difundir rápidamente las noticias, por lo tanto ahora es muy importante comprobar lo que en ellas se dice, o bien hay que tener identificados a los medios que con responsabilidad verifican y comprueban la información antes de publicarla. Esta vez la desinformación le tocó al hecho de que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) supuestamente va a vigilar a partir de 2021 todos los pagos que hagamos con tarjeta, lo cual es cierto solo en parte, pero se difundió información errónea que a continuación vamos a esclarecer.

 


Lo primero que hay que decir es que en redes se manejó que existe una nueva disposición o regla fiscal para 2021 con la cual se vigilarán los pagos que se hagan con tarjeta de débito y crédito para que el SAT compare y busque si alguien gasta más dinero del que le declara a Hacienda, a esta diferencia entre lo que se gana y lo que se gasta se le llama “discrepancia fiscal” y hacer esa investigación es una facultad para la cual el SAT está autorizado no de ahorita, sino desde hace años.
 
Desde 2013 el SAT está autorizado para revisar la información de cualquier contribuyente como sus gastos, los bienes que compra, los depósitos que recibe en sus cuentas bancarias, las inversiones que hace y por su puesto lo que paga con sus tarjetas de débito y crédito, de modo que las tarjetas solamente son una de tantas fuentes de información que el SAT está autorizado a revisar, de hecho los alcances de este organismo son más amplios porque puede pedir a los bancos cualquier dato que considere necesario para fiscalizar a alguien de cual tenga sospechas de estar ocultando ingresos al fisco.
 
Por otro lado, el SAT ya no necesita inventarse más reglas para revisar si algún contribuyente está en discrepancia fiscal, pues por ejemplo quienes usan factura electrónica saben que en ella se detalla si el pago del bien o servicio se hizo con tarjeta, con transferencia electrónica, con cheque o en efectivo.
 
Pasando a otro dato impreciso que circuló en redes, se aseguró que en este año al pagar con plástico se generaría una “factura electrónica instantánea” que en automático se mandaría al SAT para ser analizada y eso es totalmente falso. A finales de 2019 (en ese momento lo reportamos en Rankia) sí hubo esa intención y hasta se hizo un convenio entre el SAT y la Asociación de Bancos de México (ABM) para que, utilizando las terminales de punto de venta, se elaborara una factura instantánea, incluso se pretendía que para el 2020 el chip de las tarjetas ya tuviera cargada la información fiscal de su dueño para así generar de inmediato la dichosa factura que recibiría el SAT de manera instantánea.
 
Pero al llegar la nueva titular de SAT, Raquel Buenrostro, en enero de 2020, echó para atrás ese convenio porque reconoció que hacer una facturación instantánea estaba fuera de la ley al no haber un sustento jurídico que facultara a esa dependencia para hacer algo así. Lo dicho en redes sobre este tema tiene verdades a medias, muchas imprecisiones y desinformación, pues lo que los pagadores de impuestos deben saber es que al menos por tarjetas, ya estamos fiscalizados desde hace al menos 7 años, no es nada nuevo.




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